20.5.24

¿De qué biodiversidad estamos hablando? - Disertaciones del Crepúsculo



Cali, 20 de mayo de 2024. Por Armando Palau Aldana. En 1972 el mundo estaba terminando la Década de la Esperanza que protagonizaron las juventudes que nacieron en la segunda postguerra mundial, especialmente expresiones musicales que llenaron de entusiasmo los parques y los centros urbanos de las grandes urbes y sus barriadas. El aristocrático Club de Roma publicó Los Límites del Crecimiento que encargó a la Universidad de Massachusetts (que proyecto el 2100 como el año de no retorno) y se celebró la Asamblea de Naciones Unidas sobre el Entorno Humano en Estocolmo.


Dos décadas después se realizó la Cumbre sobre Medio Ambiente y Desarrollo en Río de Janeiro, con base en Nuestro Futuro Común que elaboró la Comisión Mundial en 1987 y que confeccionó el concepto de desarrollo sostenible (los activistas ambientalistas, es decir los alternativos, preferimos el sustentable). En Brasil salieron avante la Convención sobre Diversidad Biológica, la Declaración sobre Medio Ambiente y Desarrollo, y la Agenda de Río. Hubo puja sobre la biodiversidad y Estados Unidos se negó a suscribirla, solo lo hizo 2 años después.


Desde 1992, cada dos años se realiza una COP (Conference of the Parties), en la que los países miembros evalúan los avances de los compromisos esenciales: la conservación de la diversidad biológica, la promoción de su utilización sostenible, y la garantía de la distribución equitativa de los beneficios derivados de su utilización. Es una puesta en escena que se parece al caminar de un Cangrejo o de una Tortuga, pues avanza lentamente mientras el deterioro de la biodiversidad ocurre vertiginosamente, sin embargo el espectáculo internacional lo oculta.


Las organizaciones ambientales no activistas, expertas en contratación estatal y en captación de recursos internacionales (con los que sus gestores engrosan sus bolsillos y se dan vida de pequeños burgueses), y que conforman parte de la opinión pública, confunden las metas de las COP sobre biodiversidad, con las de la Declaración sobre Medio Ambiente y Desarrollo y la Agenda de Río: Objetivos del Milenio y los ODS 2030, que han fracasado ante la impávida mirada del mundo. Es decir, están más perdidos que embolatados y hacen eco de dicho despiste.


Esas organizaciones de contrato están a la espera de financiar proyectos de mucha bulla pero poca envergadura, a ellos se suman ahora organismos “socio ambientales”, remoquete que utilizan para tratar de enverdecer su rol social, esperando que caigan recursos en sus bolsillos, sin saber que no hay dinero. De los 502 billones de presupuesto nacional 2024, 94,5 para servicio a la deuda y 310 para funcionamiento; para Mindefensa, Minsalud y Mineducación un poco más de 70 para cada uno, mientras para gastos de inversión para Minambiente 1,12 billón.


Mientras el espectáculo de las COP se perpetua, temas realmente neurales como los servicios ecosistémicos de la biodiversidad para todas las comunidades, siguen teniendo un trasfondo monetario en servicio de la banca internacional y las transnacionales. Esta crisis se evidencia en informes sobre desarrollo humano: “Las desigualdades se heredan y se acumulan a lo largo de la vida, promoviendo ciclos viciosos de baja productividad y escaso crecimiento” (Colombia: territorios entre fracturas y oportunidades – Resumen Ejecutivo, 2024).


Desigualdad S.A. (Oxfam, 2024), nos dice: “Desde 2020, la riqueza conjunta de los cinco hombres más ricos del mundo se ha duplicado. Una enorme concentración de poder empresarial y monopolístico está exacerbando la desigualdad en la economía mundial. A base de exprimir a sus trabajadores y trabajadoras, evadir y eludir impuestos, privatizar los servicios públicos y alimentar el colapso climático, las empresas están impulsando la desigualdad y generando una riqueza cada vez mayor para sus ya ricos propietarios económico en los territorios”.


Seguimos defendiendo escenografías que nos ocultan una realidad, en la que la biodiversidad no está al servicio del interés general y del bienestar popular, sino de intereses militares geoestratégicos como escudo de protección de potencias mundiales, mientras nuestro gobierno rompe relaciones con el Estado de Israel (cuyo genocidio contra el pueblo palestino financia el Tío Sam), nos sumamos a la Fuerza Marítima Combinada que capitanea la Armada Yanki, y la construcción de obras militares en una cuestionada Estación Guardacostas en Isla Gorgona.


Un pensamiento y un activismo ambientalista requieren una reflexión seria, como lo dijo André Gorz (1975): “La ecología política nace de una protesta espontánea contra la destrucción de la "cultura de lo cotidiano" que constituye nuestro medio de vida. La exigencia de liberación implica una dimensión ecológica, pero a partir de una crítica del capitalismo, de la racionalidad económica que se ha vuelto invasiva, y de una innovadora reflexión sobre las consecuencias de las "metamorfosis del trabajo. Mediante el re-arraigo de la teoría crítica en una fenomenología aplicada”.


Esas funestas organizaciones ambientales nos recuerdan Mano a Mano de Gardel, Razzano y Flores (1923): “Hoy tenés el mate lleno de infelices ilusiones / Te engrupieron los otarios, las amigas, el gavión / La milonga entre magnates, con sus locas tentaciones / Donde triunfan y claudican milongueras pretensiones / Se te ha entra'o muy adentro, en el pobre corazón. / Y mañana, cuando seas descolado mueble viejo / y no tengas esperanzas en tu pobre corazón, / si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo, / acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo / pa'ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión”.


Cali, 20 de mayo de 2024.


13.5.24

Utilidad de las Acciones Constitucionales - Disertaciones del Crepúsculo


Cali, 13 de mayo de 2024. Por Armando Palau Aldana. He reiterado hasta la saciedad, que muchas de las posibilidades consagradas en la Carta Fundamental del 91 siguen sin estrenarse, la primera y más importante, la exclusiva soberanía popular mediante la cual se materializaría la participación democrática, que aún permanece estrangulada por la democracia representativa. Esta soberanía en cabeza del pueblo se puede ejercer a través de las acciones constitucionales como la tutela, cumplimiento, popular, constitucionalidad y penal, como instrumentos para hacer control social sobre la gestión estatal.

La característica de estas acciones es que son públicas y no se requiere ser abogado para poderlas interponer, aunque se necesite tener un mínimo conocimiento del ordenamiento jurídico, el cual se puede obtener con la juiciosa y analítica lectura de la Constitución como ley de leyes. La tutela por ejemplo, como acción de amparo constitucional para la protección de los derechos fundamentales, solo vino a incorporarse en la Carta Fundamental del 91, no obstante que la Declaración de las Naciones Unidas la plasmo desde 1948.

No pretendo reducir estas disertaciones al culto a la ley, pues es notorio que invade en cantidades desproporcionadas nuestro ordenamiento jurídico, con muchas piezas legales bastante escleróticas, sumado al paralítico sistema judicial en profunda crisis institucional. Es decir, sin que estas acciones judiciales sean la panacea, son herramientas que nos permiten ejercer de alguna manera el control social como expresión de la soberanía popular, pero es indispensable que la ciudadanía acuda a los estrados judiciales para superar la ignorancia jurídica.

Otras de las responsables de esta crisis institucional del ordenamiento jurídico, como ya lo he advertido, es la promulgación industrial de leyes por parte de un Congreso en la que los hombres y mujeres del Pacto Histórico juegan un rol importante, de la mano del gobierno nacional que tiene iniciativa legal, pero en vez de suprimir leyes incorpora más, entrabando a la ciudadanía el acceso a la administración de justicia, con ingente cantidad de normas que además se caracterizan por ser largas y tediosas, un yerro que debe corregirse pronto.

Aunque no sirve de excusa, es precisamente la ignorancia de la ley la que permite que la corrupción siga incrustada en el aparato estatal y se ejerza desde las distintas esferas del gobierno y demás entes estatales, ese mal que carcome nuestra nacionalidad y que Simón Bolívar enfrentó con la imposición de la pena de muerte mediante decreto que cumplió doscientos años de promulgado, advirtiendo que una de las principales causas de los desastres de la República, ha sido la escandalosa dilapidación de sus fondos, por algunos funcionarios.

Cuando el ejercicio de las acciones constitucionales se vuelva una costumbre inveterada y reclame su condición a los servidores públicos que se creen pequeños reyezuelos: congresistas que no responden los llamados que las comunidades les formulan y que argumentan intensa labor legislativa para disimular la soberbia del transitorio poder, ministros y viceministros que destilan arrogancia, o magistrados que no ocultan su altanería, entraremos al cambio y nuestra lucha será la de muchos y no la de unos pocos, contra la corrupción.

En el desarrollo de este deber ciudadano, esta semana interpondré acción de cumplimiento contra el Director de la Autoridad de Licencias Ambientales para que inicie proceso sancionatorio contra los oficiales que dirigen la Armada Nacional, ante los reiterados incumplimientos de las obligaciones impuestos en las resoluciones y autos relacionados con el permiso para construir las obras militares (hangares, muelle y radar) de la proyectada Estación Guardacostas en Gorgona. Como siempre estaremos acuciosos en esta tarea.

La dificultad que entraña esta interminable lucha, elogiada por Estanislao Zuleta, nos recuerda el tango “Tormenta” escrito y musicalizado por Enrique Santos Discépolo (1939): “Si la vida es el infierno / y el honrao vive entre lágrimas, / ¿cuál es el bien... / del que lucha en nombre tuyo, / limpio, puro?... ¿para qué?... / Si hoy la infamia da el sendero / y el amor mata en tu nombre, / ¡Dios!, lo que has besao... / El seguirte es dar ventaja / y el amarte sucumbir al mal”.


9.5.24

La Tozudez del Gobierno con Gorgona - Disertaciones del Crepúsculo




Cali, 9 de mayo de 2024. Por Armando Palau Aldana. Este fin de semana, en las jornadas de “La Avanzada / Voces por la democracia” organizado en Bogotá por la corporación Justicia y Democracia, se cuestionó al Ministro de Defensa y al Subdirector de Participación de la Autoridad de Licencias Ambientales (ANLA), por persistir en desconocer la esencia de la democracia participativa fundada en la exclusiva soberanía popular consagrada en la Constitución Política. 


Esto ocurre 3 semanas después de la sentencia proferida por el Tribunal de Bogotá, que ordenó a la ANLA suspender la licencia otorgada al Ministerio de Defensa para la construcción de las obras militares en la proyectada Estación Guardacostas en el Parque Natural Isla Gorgona, ante la omisión de Consulta Previa, amparándole este derecho a la Comunidad Negra del Consejo Comunitario de Guapi Abajo. 


Resulta incompresible que ante esta evidencia de nulidad de la Licencia Ambiental otorgada al Ministerio de Defensa (Armada Nacional), una consulta que ya no puede ser previa como lo ordena el Convenio 169 de la OIT, se continúe en contramarea de la realidad jurídica, ambiental y étnica expuesta sobre lo graves impactos que las obras militares de la proyectada Estación Guardacostas. Es una inaceptable tozudez. 


Esta semana, el portal DeJusticia publicitó la sentencia definitiva del Consejo de Estado (del pasado febrero con aclaraciones de voto en abril), que da cuenta de la ratificación de la acción popular otorgada por el Tribunal de San Andrés, denegando el permiso para construir una Estación Guardacostas en la Isla Providencia, declarada Reserva de Biósfera Seaflower por la UNESCO (2000). 


Son circunstancias similares: Gorgona hace parte del Sistema de Parques Nacionales Naturales y está en la Lista Verde de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, y las actividades militares no están consagradas como usos institucionales por el Código de los Recursos Naturales, además de ser un frágil ecosistema cuya protección está ordenada por la Constitución. 


Incluso, el Ministerio de Ambiente impuso medidas de protección a los humedales de Bogotá: Juan Amarillo, Córdoba y Jaboque, por obras de endurecimiento que no tuvieron en cuenta el plan de manejo de estos cuerpos de agua y que estarían afectando las dinámicas naturales de los mismos. En cambio, guarda silencio respecto del invasivo sendero al Cerro La Trinidad construido por contratistas del Fondo Antinarcóticos gringo. 


De esta tozudez se ha construido una tesis militar. El ataque de Irán a Israel fue monitoreado y repelido por un "barco misilístico norteamericano con capacidades de defensa avanzadas” que funciona articulado con radares en tierra, para activar el Terminal de Defensa de Área a Gran Altitud. Esta lógica podría ser uno de los intereses del país del Tío Sam en el patrocinio de estos escáneres en el Corredor Marino del Pacífico Este Tropical. 


Es tal la negligencia gubernamental, que, durante la marcha del primero de mayo, se le escucho decir a la Viceministra del Interior Lilia Solano, que solo iría la Consulta con el Consejo Comunitario Guapi Abajo, burlando la palabra empeñada y el compromiso asumido por ella misma ante la Mesa para la Gobernanza Ambiental Gorgona Sanquianga, con sus Consejos Comunitarios y Pueblos Indígenas del litoral Pacífico de Cauca y Nariño. 


Flaco favor le hace esta tozudez al gobierno nacional, en estos momentos en que una férrea oposición de la derecha pretende montar un expediente desde el Consejo Nacional Electoral para cuestionar la legitimidad de las elecciones presidenciales, en un claro desbordamiento de competencia constitucional y usurpación de funciones públicas, dentro de la estrategia de golpe blando generando tensión y zozobra en la opinión pública. 


Que no se siga por el sendero lúgubre de insensatez, porque cada día tendrán más fuerza los argumentos de quienes defendemos el Parque Natural Gorgona e Isla Ciencia y podría desvanecerse el optimismo de un pueblo que clama el cambio. Dice el tango Remembranza de Melfi y Battistela (1934): “Muerta la luz de mi esperanza / Soy como un náufrago en el mar / Sé que me pierdo en lontananza / Mas no me puedo resignar”. 


Cali, 9 de mayo de 2024. 


 


 

1.5.24

La gente piensa lo que le hacen pensar

 

“Nuestra ignorancia está planificada por una gran sabiduría” Raúl Scalabrini Ortiz

1° de mayo de 2024. Por Marcelo Colussi. “El poder de la prensa es primordial. Establece la agenda de discusión pública. Es un avasallador poder político que no puede ser controlado por ninguna ley. Determina lo que la gente habla y piensa con una autoridad reservada en algunas partes del mundo solo a los tiranos, sumos sacerdotes y mandarines”, decía Theodore White en los ‘60 del siglo pasado.

Esto presupone que una buena cantidad de gente leía. Pero sabemos que cada vez más la tendencia es a no leer, en todas partes del mundo. Los mensajes audiovisuales se han entronizado; todo es imagen, rápida, fulgurante, poco texto, mucho color, movimiento, acción. Y ello tiene más poder de penetración, mucho más de lo que señalaba Th. White 60 años atrás, cuando la gente leía más. 

Esta tendencia actual, está claro, llegó para quedarse. No hay marcha atrás. Constituye un hecho cultural, civilizatorio en el sentido más amplio. Según lo que vamos empezando a ver, una considerable cantidad de jóvenes -fenómeno que se da en mayor o menor medida en todo el mundo, con variaciones según los distintos países, pero todos, en general, con notas bastante comunes- ya no concibe la vida sin estas tecnologías (nativos digitales se les llama). Muchos adultos, igualmente, transitan similar senda. Sin dudas, esto está cambiando el modo de relacionarnos, de resolver las cosas de la cotidianeidad, de pensar, ¡de vivir! 

La preeminencia que ha cobrado la imagen no puede desligarse de una ideología centrada en la ganancia en tanto motor del desarrollo económico (apelando así a la venta de imágenes con fuerza frenética). La imagen atrapa: fascina. De ahí que es cada vez más usada para “vender” mercancías (todo es mercancía vendible) y generar formas de control social (mensajes político-ideológicos). 

No hay dudas que el sistema capitalista sabe muy bien lo que hace. Su preocupación máxima, en lo que pone todo su empeño, es lograr que nada cambie. Para eso tiene las armas… y los medios de comunicación. Puede permitirse cambios cosméticos; gatopardismo, en definitiva: cambiar algo prescindible para que no cambie nada en las raíces. En ese sentido, con varios siglos de acumulación -de riquezas y de sabiduría- sabe cómo seguir saliendo airoso y resistir revoluciones y todo tipo de intento de transformación. 

Si el campo popular no sabe bien qué hacer en este momento post caída del muro de Berlín, no es porque sea tonto (votando candidatos de ultraderecha, neonazis, aplaudiendo posiciones antipopulares). Es poque los manejos ideológico-culturales están hechos a la alta escuela. ¿Qué otra cosa es, si no, esto de la publicidad, el “arte del engaño”? ¿Cómo es posible que la gente, las grandes masas populares, siempre sojuzgadas por el sistema, no piensen en cambiar el estado de cosas sino en divertirse viendo alguna simpleza en televisión (“La televisión es muy instructiva, porque cada vez que la prenden me voy al cuarto contiguo a leer un libro”, dijo sarcástico Groucho Marx), o en las redes sociales? Se logra que importe más el partido de fútbol o la telenovela de moda que los grandes problemas que nos atañen.

La guerra ideológico-cultural no da tregua; como dijo Zbigniew Brzezinski: se trata de manipular a las masas incoordinadas manejando muy bien “sus mentes y sus corazones”. Valga este ejemplo: un miembro de la Contra Nicaragüense, preguntado sobre por qué se integró a esa fuerza, respondió: “Porque vienen los piricuacos [sandinistas] y te ponen una inyección que te vuelve ateo y comunista.” La guerra ideológica da esto como resultado. Decididamente: saben hacerla. Las iglesias neo-evangélicas que pueblan toda Latinoamérica completan el trabajo. 

Desde hace unas cuatro décadas se vive un proceso de globalización económica, tecnológica, política y cultural que achicó distancias convirtiendo a todo el globo terráqueo en un mercado único. Esa sociedad global está basada, cada vez más, en la acumulación y procesamiento de información y en las nuevas tecnologías de comunicación, crecientemente más rápidas y eficientes. Estas nuevas tecnologías (consistentes en la telefonía celular móvil, el uso de la computadora personal y la conexión a la red de internet) permiten a los usuarios una serie de procedimientos que cambian de un modo especialmente profundo su modo de vida, teniendo así un valor especial, pues permiten hablar sin duda de un antes y un después de su aparición en la historia. El mundo que se está edificando a partir de su implementación implica un cambio trascendente, del que ya se ven las consecuencias, las cuales se acrecentarán en forma exponencial en un futuro del que no se pueden precisar lapsos cronológicos, pero que seguramente será muy pronto, dada la velocidad vertiginosa con que todo ello se está produciendo.

“El emergente paradigma capitalista post-pandemia se basa en una digitalización y aplicación de las tecnologías de la así llamada cuarta revolución industrial. Esta nueva ola de desarrollo tecnológico es posibilitada por una tecnología de la información más avanzada. (…) La economía global post-pandemia supondrá una aplicación rápida y expansiva de la digitalización a cada aspecto de la sociedad global, incluidas la guerra y la represión”, comenta William Robinson. Es innegable que vivimos un nuevo momento civilizatorio, donde la capacidad de manipulación de los grandes poderes se muestra casi infinita.

En esta nueva forma comunicacional que se ha impuesto nos encontramos con el primado de lo superficial, de la inmediatez banal, con noticias que no son noticias, sino fake news, habiéndose llegado a hablar de post verdad -¿ya no hay criterio de veracidad?, ¿todo puede ser un holograma, una mentira bien empaquetada?-. En esa lógica se inscribe la apología de la imagen, siempre retocada, falseada; ahí están las redes sociales que permiten la tergiversación de lo que se ve llevado a un grado máximo con filtros y triquiñuelas varias: un obeso puede parecer delgado, una anciana puede parecer una quinceañera, etc. ¿No se puede creer ya en nada? ¿Habitamos en una nube digital donde los poderes dominantes nos viven confundiendo, el feo parece hermoso y las asimetrías socioeconómicas se presentan como inexorables y naturales? “No hay alternativa”, vociferaba Margaret Thatcher. Ahí están los net centers, creadores de opinión pública a partir de viles mentiras (recuérdese lo dicho por Brzezinsky). Las redes sociales, de las que cada vez pareciera que se puede prescindir menos, pues cada vez más se vive “conectado”, han pasado a ser la nueva biblia social… montando mentira tras mentira, banalidad tras banalidad. Todo está en la red, y San Google -o ahora San GPT- pasaron a ser la nueva deidad. No debe olvidarse, no obstante, que buena parte de la humanidad no tiene de momento acceso a estas tecnologías (muchos, incluso, ni siquiera acceden a energía eléctrica). ¿Poblaciones “sobrantes” entonces? Gente que no consume productos elaborados tecnológicamente, pero que “roba oxígeno y agua dulce”: ¿habrá que eliminarles según la lógica del capital? 

Ahora bien: el campo popular no puede quedarse callado ante esto, debiendo jugar en el mismo plano, con una contracomunicación crítica usando similares medios técnicos. El ámbito comunicacional no puede servir solo para mentir, por supuesto. Puede, y debe, servir para emancipar. 


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Reflexiones Ambientales - Disertaciones del Crepúsculo


Cali, 29 de abril de 2024. Por Armando Palau Aldana. En primer término, debo referirme al debate de control político citado por los Representantes Jennifer Pedraza y Juan Carlos Lozada, coadyubado por Duvalier Sánchez, Catherine Juvinao y Daniel Carvalho. Asistimos a la Comisión Primera de Asuntos Constitucionales los Ministros de Defensa y de Ambiente, el Director de Parques Nacionales, el Viceministro del Interior, altos oficiales de la Armada y voceros de la sociedad civil.

Jennifer y Lozada se lucieron con lujo de detalles, las ayudas audiovisuales de Juan Carlos fueron organizadas y expuestas en forma relevante, se cambió acertadamente la estrategia de direccionamiento, el debate se enfocó hacia el Ministerio de Defensa como titular de la licencia para construir la Estación Guardacostas (radar, muelle y hangares), corroborando el carácter militar de las obras financiadas por los gringos.

Quien fuera Directora de Parques por más de tres lustros, madre de la presencia militar en Gorgona y promotora de la Estación Guardacostas, Julia Miranda, hoy día Representante por el Nuevo Liberalismo y caracterizada mujer de derecha, a pesar de sus ingentes esfuerzos por defender la militarización de la Isla Ciencia, sucumbió ante los argumentos de los congresistas citantes, de los ambientalistas y voceros comunitarios.

Los logros de este debate prueban el carácter militar de una obra liderada por el Ministerio de Defensa como beneficiario de la licencia y no por el Ministerio de Ambiente, enmascarador de propósitos científicos y de conservación no incluidos en ninguno de los actos administrativos de la licencia mediante los cuales este gobierno avala semejante despropósito, que riñe con metas y propósitos de biodiversidad de la COP15 en Montreal.

La ratificación verbal del otro Viceministerio del Interior, de realización de la Consulta con todos los Consejos de Comunidades Negras y Resguardos de Pueblos Indígenas del Pacífico caucano y nariñenses agrupados en la Mesa para la Gobernanza Ambiental Gorgona Sanquianga, “Acuerdo de Guapi” que de acordado el 13 de abril con conato de incumplimiento por la Armada y la Dirección de Consulta del Ministerio del Interior, revive.

El logro de compromiso presencial del alcalde Alejandro Eder de protección del Cerro El Morro, de acatamiento a la normatividad ambiental de este Relicto de Bosque Seco Tropical de Cali, gracias a la decidida presión popular de ediles y comunitarios del sector Meléndez, es otro logro que celebramos, aunque posteriormente las Secretarias de Paz y Gestión del Riesgo se hayan tornado displicentes con la comunidad.

El cierre del Grupo WhatsApp conformado desde la reunión con organizaciones ambientales y ambientalistas para la COP16, es inaceptable y constituye afrenta a la libertad de opinión y una censura del Ministerio de Ambiente, que no solo riñe con los preceptos constitucionales y con los propósitos del Acuerdo de Escazú para el acceso a la información y justicia ambientales. Del dicho al hecho hay mucho trecho.

Lamentar, que las expectativas de la COP16 estén proyectando una especie de mercado persa en el que se ofertan y compran artículos diversos, nuevos o usados a menor precio; pero como no hay mal que por bien no venga, se convierte en un cernidor que diferencia las organizaciones ambientales de las ambientalistas, estas pocas que practicamos el activismo inspiradas en André Gorz y Eduardo Galeano.

Anuncio que marcharé este Primero de mayo, en honor a la lucha de l@s obreros, jornaler@s y emplead@s, pero además, aunque haya sido víctima de imputaciones deshonrosa por parte de Petro que el Consejo de Estado definirá, porque entre este gobierno de transición y de centro, lo prefiero a la recalcitrante derecha que viene organizando el propósito de retomar el poder gubernamental, pues el bancario y empresarial todavía lo conservan.

Como dice el bello tango El Choclo (1947) de Santos Discépolo, Catán y Villoldo, cantado magistralmente por Tita Merello: “Con este tango que es burlón y compadrito / se ató dos alas la ambición de mi suburbio; / con este tango nació el tango, y como un grito/ salió del sórdido barrial buscando el cielo; / conjuro extraño de un amor hecho cadencia / que abrió caminos sin más ley que la esperanza, / mezcla de rabia, de dolor, de fe, de ausencia / llorando en la inocencia de un ritmo juguetón”.



20.4.24

La Universidad del Sur de California silencia a su mejor estudiante, pero ella promete seguir luchando


20 de abril de 2024. Por Amy Goodman y Denis Moynihan. En el centro del campus de la Universidad del Sur de California, situada en la ciudad de Los Ángeles, se encuentra una estatua de Hécuba, reina de la antigua Troya. En el sitio web de la universidad se afirma que dicha estatua “rinde tributo a las mujeres de Troya”. Y más adelante se agrega: “Hécuba defendía a sus hijos y a su ciudad con inmensa pasión y lealtad. Ella instaba a los troyanos a seguir luchando, aunque estuvieran en inferioridad numérica, se sintieran exhaustos o enfrentaran obstáculos aparentemente insuperables”. La Universidad del Sur de California está repleta de imágenes de Troya, una ciudad amurallada que, según los escritores antiguos, como Homero, fue saqueada por los griegos tras infiltrarse en ella escondidos dentro del legendario “caballo de Troya”. El lema de los equipos deportivos de la universidad —Los Troyanos— es “¡Sigamos luchando!”. Sin embargo, la Universidad del Sur de California decidió esta semana abandonar a una de sus estudiantes más destacadas, la joven que fue distinguida como “estudiante ejemplar” de la promoción 2024: Asna Tabassum. La universidad optó por renunciar a la lucha y se doblegó ante la creciente ola de neomacartismo que azota actualmente los campus universitarios de todo Estados Unidos.

El lunes pasado, la institución anunció que cancelaba el discurso de graduación de Tabassum. “La intensidad de las emociones, exacerbada tanto por las redes sociales como por el conflicto en curso en Medio Oriente, ha escalado al punto de crear riesgos sustanciales relacionados con la seguridad y el normal desarrollo de la ceremonia de graduación”, explicó en un comunicado el rector del centro educativo, Andrew Guzman, y agregó: “Para ser claros: esta decisión no tiene nada que ver con la libertad de expresión. No existe el derecho a la libertad de expresión para hablar en una ceremonia de graduación”.

Asna Tabassum es una musulmana estadounidense cuya familia es originaria del sudeste asiático, que se graduó con una especialización en ingeniería biomédica y una especialización secundaria en Resistencia al Genocidio. En el sitio web del Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses (CAIR, por sus siglas en inglés), la joven compartió una respuesta al comunicado emitido por la universidad, en la que expresa, entre otras cosas: “No me sorprende que haya quienes intentan propagar el odio. Me sorprende que mi propia universidad —que fue mi hogar durante cuatro años— me haya abandonado. […] El 14 de abril, les consulté [a las autoridades] sobre las supuestas preocupaciones de seguridad y se me informó que la universidad disponía de los recursos necesarios para implementar las medidas de seguridad adecuadas durante mi discurso de graduación, pero que no iban a tomarlas porque aumentar esas medidas de protección no encajaba con 'la imagen que la universidad desea proyectar'”.

En conversación con Democracy Now!, Asna describió la virulenta campaña a la que se vio sometida después de ser distinguida como estudiante ejemplar: “Apenas unas horas después [de que se hizo el anuncio de que yo había sido designada como estudiante ejemplar 2024] se desató una campaña muy generalizada —y, sinceramente, muy violenta y decepcionante— para que me retiren la distinción”.

Las autoridades de la Universidad del Sur de California no quisieron compartir detalles de las amenazas que supuestamente recibieron. Asna dijo al respecto: “No me brindaron ninguna información [acerca de las amenazas] y me dijeron que no era apropiado que yo me enterara de ellas”.

Su área de estudio principal y su especialización secundaria pueden parecer completamente discrepantes, pero Asna expresó: “Mi especialización en Resistencia al Genocidio me da la oportunidad de estudiar la condición humana en lo que posiblemente sea una de las peores condiciones que se puedan experimentar”.

Y agregó: “Y la ingeniería biomédica es mi forma de aprender procesos y aplicaciones técnicas para mejorar la condición humana al aumentar el acceso a la salud […], de modo de que podamos mejorar la forma en que las personas experimentan la atención sanitaria cuando más la necesitan”.

Una de las razones más probables por la que Asna estuvo en el punto de mira, y que las autoridades de la universidad no mencionaron, es la solidaridad de la joven con el pueblo palestino. En su biografía de Instagram, Asna proporciona un enlace a un sitio web en el que se expone en detalle el conflicto entre Israel y Palestina. En ese sitio se describen tanto la solución de dos Estados como la de un Estado, las dos principales propuestas para una paz permanente en la región. En una de las oraciones incluidas en el contenido del sitio se expresa que “un Estado palestino significaría la liberación del pueblo palestino y la abolición completa del Estado de Israel”.

Durante la entrevista que mantuvo con Democracy Now!, Asna señaló al respecto: “La frase que sigue [..] habla de la coexistencia entre árabes y judíos. Aquí hay muchos factores. […] Solo estoy abogando por la igualdad humana y por la sacralidad de la vida humana cuando afirmo que los palestinos, así como los judíos, los musulmanes y cualquier otra persona que se haya visto involucrada en este conflicto, tienen el mismo derecho a la vida y el mismo derecho a disfrutar plenamente de sus vidas”.

En medio de los incesantes bombardeos israelíes contra la población civil de Gaza, la solidaridad de Asna con el pueblo palestino, especialmente como mujer musulmana que usa el hiyab, podría ser la imagen que, en efecto, la Universidad del Sur de California no desea “proyectar”.

Todo esto ocurre mientras, en el Congreso, los republicanos han montado una campaña de carácter neomacartista en la que acusan a las universidades liberales de élite de tolerar el antisemitismo en sus campus. Aunque el antisemitismo genuino existe, esta actual caza de brujas parece estar dirigida a los centros universitarios donde la solidaridad con Palestina y los movimientos contra la guerra están cobrando fuerza.

Un grupo de 23 profesores judíos de la universidad de Barnard/Columbia le envió una detallada carta abierta a la rectora de la Universidad de Columbia, Minouche Shafik, antes de que esta compareciera el miércoles ante el mismo comité de la Cámara de Representantes de Estados Unidos que provocó la dimisión de otras dos rectoras mujeres, la de la Universidad de Harvard y la de la Universidad de Pensilvania. En la carta, los docentes señalan: “Nos oponemos a que el antisemitismo sea utilizado como un arma para silenciar. Y abogamos por una universidad en donde todos los estudiantes, ya sean judíos, palestinos o de cualquier otro origen, puedan aprender y prosperar en un entorno abierto y honesto de investigación y debate riguroso”.

El Consejo de Relaciones Islámico-Estadounidenses ha pedido a la ciudadanía que se sume a la campaña para que la Universidad del Sur de California restituya a Asna Tabassum como oradora en la ceremonia de graduación. Fiel al espíritu de la reina Hécuba, Asna promete seguir luchando.

Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org. Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.


16.4.24

¿“Hombre nuevo” a la vista?


16 de abril de 2024. Por Marcelo Colussi. El solo hecho de plantearlo así ya invita a un cuestionamiento: ¿“hombre” como sinónimo de “humanidad”? ¿No se filtra ahí un prejuicio machista?

La cultura capitalista, hoy ya difundida por todo el orbe, trae consigo la idea del “éxito” por sobre todas las cosas. Si no se es “exitoso”, se es “perdedor”. Derrotar esos valores, esa cultura consumista y esa apología sin par del individualismo que trajo este sistema (recuérdese esa fantasía de “todo depende de mi propio esfuerzo”, “soy libre y decido mi vida”, “el que quiere, puede”) y que fueron ganando terreno en estos últimos dos siglos, parece una tarea titánica, quizá imposible a primera vista. De hecho, la psicología hegemónica en el mundo capitalista apuesta por esa forma de tratar lo humano: todo depende del esfuerzo personal, con lo que se afirma una presunta “libertad” originaria de cada individuo que, según esa visión, sería inalienable, pretendido valor supremo. “Todo depende de nuestro propio esfuerzo” (¡monumental falacia que ya parece entronizada!).

Desde una mirada más realista -o, mejor aún: crítica- puede observarse que el sujeto humano no es espontáneamente un heroico revolucionario que lo quiere cambiar todo, comprometido a toda hora con la transformación social, sino un ser adaptado, más bien conservador, que vive básicamente en rutinas que le permiten su sobrevivencia. En otros términos: uno más del rebaño. Homero Simpson puede ser su ícono representativo. “Los pueblos no son revolucionarios, pero a veces se ponen revolucionarios”, pudo leerse en una pintada callejera durante la Guerra Civil de España en la década de 1930. La idea de “hombre nuevo” que comenzó a impulsarse con el socialismo, en los albores de la revolución rusa y luego con los aportes de Ernesto Che Guevara en Cuba, fomentando una nueva ética basada en la solidaridad, la abnegación total y el internacionalismo, de momento no parece prosperar. La observación objetiva del actual desempeño humano está más cerca de lo descripto por Voltaire, uno de los principales ideólogos de la burguesía revolucionaria de su momento, mentor principal del Iluminismo dieciochesco, quien reflexionaba en su obra magna “Cándido o el optimismo”: “¿Creéis que en todo tiempo los hombres se han matado unos a otros como lo hacen actualmente? ¿Que siempre han sido mentirosos, bellacos, pérfidos, ingratos, ladrones, débiles, cobardes, envidiosos, glotones, borrachos, avaros, ambiciosos, sanguinarios, calumniadores, desenfrenados, fanáticos, hipócritas y necios?” 

Sin dudas, la puntualización hecha por este autor parece no alejarse mucho de la realidad. Las sociedades clasistas, por lo que puede constatarse (desde el surgimiento de la agricultura en adelante, hace 8,000 años), generan eso: masas que pueden ser manipuladas con bastante facilidad, donde esa descripción de cada individuo parece bastante acertada. El socialismo aspira a algo distinto. No debemos olvidar nunca que el ideario socialista, los nuevos valores que pretende crear esta novedosa cultura revolucionaria o, dicho de otra manera: los cuadros encargados de conducir ese cambio y los pueblos que serían los realizadores del mismo en tanto masas en movimiento que aportan esa energía decisiva para la transformación, provienen en todos los casos de este mundo, de esta realidad social, de esta historia. Nadie está exento de ello. Nadie puede, bajo ningún punto de vista, estar exento. Por tanto, todo el mundo adolece de estas normas a las que, con criterio objetivo y riguroso, no se le podría llamar simplemente “lacras”, sino elementos de nuestra actual condición humana. Más que “adolecer”, debería decirse “somos producto de ellas”.

Sin repetir exactamente lo apuntado por Voltaire -quizá algo exagerado en su descripción…, o quizá no-, pero sin negar que también existen a veces fabulosas expresiones de solidaridad, de comunitarismo espontáneo de la más profunda honestidad, no puede menos que reconocerse que en todos los habitantes del planeta -hoy día, salvo los pequeños grupos neolíticos con sociedades no estratificadas en clases sociales que por allí persisten- se dan estas formaciones civilizatorias de individualismo, patriarcado, desconfianza/discriminación de lo distinto, autoritarismo, homofobia, espíritu conservador y algún otro etcétera no muy encomiable. No existen los superhombres que hayan superado todo esto. Los “revolucionarios” -categoría difícil de definir, ¿quiénes son en realidad?, ¿los hay?- no están al margen de todo esto. Incluso se ha dicho que Marx (el joven Marx al menos) pecaba de eurocéntrico, pues veía como países “civilizados” solo a las potencias industriales de Europa; sin dudas, así fue, aunque posteriormente amplió su mirada “colonial”. La cuestión a no olvidar nunca es que los seres humanos, todos y todas por igual, somos irremediablemente hijos de nuestro tiempo, es decir: de nuestro ambiente cultural, civilizatorio. ¿Cómo escapar a eso? Es imposible.

Las luchas de poder y esas “lacras” mencionadas están en los humanos. Es con esa madera, con esa materia prima, y no con otra, con lo que podrá emprenderse la construcción de la nueva sociedad. Por tanto, en esa construcción se repetirán indefectiblemente esos patrones. Eso es lo que vemos en las primeras, balbuceantes, muy tímidas, primerizas experiencias del siglo XX, con sus temerosos pasos, abriendo un camino nuevo, inventando sin un bagaje previo, como sí tiene hoy el capitalismo: siete siglos. La historia, definitivamente, pesa mucho. Una vez más entonces, y sin el más mínimo ánimo de justificar sus tropiezos: qué se esperaba de este socialismo inicial, ¿la perfección, el paraíso terrenal? El único paraíso es el paraíso perdido: lo que nos puede esperar es un mundo de mayor justicia, de mayor equidad, lo cual no es poco. La invitación es a construirlo.

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La Consulta a las Comunidades Negras del Litoral Pacífico - Disertaciones del Crepúsculo

Guapi, 14 de abril de 2024. Por Armando Palau Aldana. En una histórica Sentencia, el Tribunal de Bogotá amparó los derechos constitucionales al Debido Proceso y a la Consulta Previa, al Consejo Comunitario Guapi Abajo que preside Domingo Cuero, un joven dirigente guapireño que se la jugó para abrir la compuerta a la verdadera participación de las Comunidades Negras del Pacífico, especialmente a las de influencia del Parque Natural Gorgona, la Isla Ciencia que han defendido la Academia Colombiana de Ciencias Exactas Físicas y Naturales, y el Comité Científico de Gorgona.

Domingo Cuero se la jugó, porque de no haber prosperado en segunda instancia la acción de tutela que en su nombre y el de su Consejo Comunitario interpuse (en el ámbito de abogado de oficio de las Ballenas Jorobadas), habríamos sufrido una terrible derrota política. La voz de aliento y júbilo que ha dado la providencia proyectada por la Magistrada Claudia Angélica Martínez Castillo, a las y los ambientalistas, activistas sociales y particularmente a lideresas y líderes de la diáspora de la cultura Bantú, es luminosa e invierte las cargas a nuestro favor.

Viernes y sábado pasados, el Ministerio de Ambiente convocó al “Diálogo social con las comunidades” en la deteriorada Normal Superior de Guapi, donde concurrieron unas 50 personas de Consejos Comunitarios y organizaciones sociales de los municipios de López de Micay, Timbiquí, Guapi, Iscuandé, El Charco, La Tola, Olaya Herrera y Mosquera, para el seguimiento a los proyectos que la Vicepresidenta Francia les ofreció en la reciente gira presidencial, mientras Petro no escuchaba el rechazo comunitario a las obras militares en Gorgona.

Quedó en evidencia, según las palabras de la Viceministra de Defensa, abogada Ana Catalina Cano, que las lanchas de la Armada que operan en las Estaciones Guardacostas son Unidades de Reacción Rápida tipo Defender, que están dotadas de ametralladora M240B de 7,62 mm, contrario a lo afirmado por la Minambiente en reunión virtual con organizaciones ambientales y ambientalistas en torno a la COP16 el pasado 6 de abril. Por lo tanto, se violaría el Derecho Internacional Humanitario, al pretender compartir el muelle con turistas en la Isla Ciencia.

No obstante que los Ministerios de Ambiente y Defensa, así como la Autoridad de Licencias Ambientales, se opusieron en el proceso a la Consulta Previa, indicando que no existe afectación directa a las Comunidades Negras, el Tribunal de Bogotá, justipreció: “la procedencia de la consulta previa se determina por la posible incidencia en sus derechos y no en las coordenadas geográficas, ya que, el concepto de territorio deviene de una construcción cultural, con independencia de si las comunidades se encuentran ubicadas geográficamente en esas zonas”.

También recalcó el Tribunal que: "en casos de duda sobre un posible detrimento medio ambiental, como puede ser la migración de fauna marina o el derrame de sustancias toxicas en el medio acuático, legitimará la posibilidad suspender la aplicación de los actos administrativos que representen un peligro a los recursos naturales de la Isla Gorgona, dado que, puede suponer una lesión a su territorio o asentamiento ancestral", lo que abre el camino a la medida cautelar en la Acción Popular de Salvemos Gorgona que coadyuvamos en el Tribunal de Cundinamarca.

No obstante, la réplica a la Minambiente y su contestataria estrategia de victimización, en la que sus contradicciones afloran al afirmar que ella no está defendiendo las obras militares de la Estación Guardacostas; la Viceministra del Interior, Lilian Solano, atendió la exigencia de los Consejos Comunitarios y se acordó una próxima reunión en Gorgona el 27 de abril, para trazar la hoja de ruta de la Consulta Conjunta desde la “Mesa para la Gobernanza Ambiental del Territorio Insular y Étnico Gorgona-Sanquianga". Un logro.

Ciertamente estamos estrenando la exclusiva residencia popular consagrada en el artículo 3° de nuestra Constitución, tenemos que ser visionarios, tácticos y estratégicos, porque independientemente de este Proceso de Consulta, es pertinente que se exija la materialización y publicación del Plan de Desarrollo de las Comunidades Negras ordenado en la Ley 70 de 1993 que dicen está aforado en 5,9 billones, pero que aún no se promulga como tal, pero son dos cosas independientes, no vayamos a pedirle peras al olmo, vamos por las Ostras del Pacífico.  

En este logro colectivo de los pueblos del Litoral Pacífico, viene ahora el reto de hilar en filigrana los vasos comunicantes de defensa para poner en escena la tradición de uso en el territorio amparada en sus prácticas tradicionales, pues Gorgona además de ser parte de su "hacer", connota la puesta en escena de los conocimientos heredados generacionalmente, es refugio y fuente de agua. Mientras tanto: “Silencio en la noche. / Ya todo está en calma. / El músculo duerme. / La ambición descansa” como compusieron Gardel y Le Pera en 1932.




La Consulta Previa y la Base Militar en Gorgona



Bogotá, 13de abril de 2024. Por Darío González Posso. La sentencia del Tribunal Superior de Bogotá -fruto de Acción de Tutela presentada por el Abogado Armando Palau-, que suspende el proyecto militar en la Isla Gorgona, por ausencia de la consulta previa, es un triunfo parcial, pero con amplias resonancias. En primer lugar, del Pueblo negro y del Consejo Comunitario de Guapi Abajo. A este triunfo se opone la oferta (sutil o explícita no importa) de “inversión social”, a cambio de la aceptación de tal proyecto que atenta contra el medio natural, que es opuesto a la independencia del país y a los derechos territoriales de los Pueblos ancestrales, cuya garantía es obligación incondicional del Estado. 

Esta negación de derechos vale para una denuncia en organismos internacionales. La ministra de Ambiente Susana Muhammad argumenta que la reunión en Guapi para el diálogo con las comunidades (abril de 2024) “estaba organizada antes del fallo" del Tribunal. Pero hay antecedentes, entre ellos, la rueda de prensa del Gobierno (del 12 febrero de 2024), que pinta de “verde” el proyecto, como un plan de “modernización”, “ecoturismo mundial”, “investigación científica”, “reconversión energética”, sin abandonar el discurso de “control” del narcotráfico (guerra fracasada e hipócrita). Bienvenida una inversión social que sea legítima, para lo cual se cancele primero, de manera definitiva, la base militar y luego se hable del resto. Este intercambio sí generaría confianza, más en un país donde históricamente es costumbre defraudar el cumplimiento de los acuerdos con los Pueblos.

En entrevista con la revista Raya (15 de febrero), la ministra Muhammad reconoce que en el “Corredor Marítimo del Pacífico Tropical Oriental” al cual pertenece la Isla Gorgona, hay intereses de “defensa” estratégica de los EE. UU., en disputa con potencias extracontinentales, en especial China, más algunos asuntos relacionados con extracción de recursos naturales, como pesca. Y anuncia un tratado de los países del mencionado “corredor”, para afirmar “soberanía”. ¿De cuál “soberanía” habla la ministra?, cuando nuestros países están subordinados a un proyecto regional, financiado por los Estados Unidos, en un contexto de alianzas militares, que es finalmente lo que enfrentamos: Comando Sur de EE. UU., asociación a la OTAN, vinculación de Colombia a la “Fuerza Marítima Combinada” (41 países bajo el mando de EE. UU.). Es una vergüenza este proyecto en Gorgona, en un gobierno proclamado del “cambio” y de “la vida”, que honra ante todo los compromisos militares de "fuerza conjunta", con la potencia neocolonialista hegemónica en función de sus intereses geopolíticos, en una condición de “aliados estratégicos” de la cual se vanagloria, entre otros, Luis Gilberto Murillo hoy ministro encargado de Relaciones exteriores, embajador en EE. UU.; impulsor, como ministro de Ambiente del expresidente Juan Manuel Santos, de la licencia exprés, ilegítima, de la Agencia Nacional de Licencias Ambientales. Por lo cual también Murillo aún debe explicaciones. 

Hemos dicho y reiteramos: no es aceptable este proyecto militar -manejado por personal colombiano, al servicio de los intereses geopolíticos de los EE. UU-, en la Isla Gorgona; ni en otro lugar alternativo, ni con el mejor y más ajustado, aun si fuera posible, “plan de manejo ambiental”. ¡Lo único aceptable es la cancelación definitiva del proyecto de base militar. 

¡Tanto va el cántaro al agua, hasta que se rompe! - Disertaciones del Crepúsculo

Embalse de Calima, 7 de abril de 2024. Por Armando Palau Aldana. En el derrotero de defensa de los derechos ambientales, propósito que nos dimos desde enero de 1991 en la Fundación Biodiversidad (nuestra pequeña trinchera), hemos tenido como instrumento de lucha las acciones de cumplimiento y las populares, ésta última, institución jurídica que nació en el Derecho Romano y en el Viejo Derecho Anglosajón, la cual fue incorporada a nuestra legislación en el Código Civil que rigió después de 1857 en los Estados de Santander, Cauca, Panamá y Bolívar. 

La institución de las acciones populares ha pasado por distintas piezas legales, hasta obtener rango constitucional en la Carta de 1991 para la defensa de los derechos colectivos, entre ellos, el medio ambiente con sus recursos naturales para alcanzar su equilibrio ecológico, manejo y aprovechamiento racional, garantizando su desarrollo sostenible, su conservación y restauración de fauna y flora, además de la protección de áreas de especial importancia ecológica. 

Tuve la oportunidad de trabajar en la redacción de la ley estatutaria de las acciones populares en la Cámara de Representantes, siendo asesor de Agustín H. Valencia M., uno de los dos primeros congresistas por las Comunidades Negras (1994-1998). Nuestra ponencia sustancial fue derrotada por el esclerótico proyecto que lideraron Vivian Morales y Mario Uribe. Luego acudí a la Corte Constitucional para que declarara inconstitucional la caducidad de estas acciones populares, lo cual logramos con beneplácito.  

En el devenir de estas acciones constitucionales durante estos 33 años, hemos logrado, entre otras: abordar protección de la calidad del aire en Cali y Valle del Cauca (exhostos de buses, camiones, y quemas de cañaduzales), audiencia para clausura del Basuro de Navarro, defensa de los Humedales de Chiribico, Plan Maestro de Ciclorrutas de Cali, cierre de una explotación minera ilegal, remoción de Director General de CVC,  Bosque de Niebla de la Reserva Forestal La Elvira y Bosque Seco Tropical del Cortijo.  

La semana pasada, logramos que por fin el Tribunal de Cundinamarca, nos admitiera acción popular en defensa de los derechos de las comunidades campesinas de San Marcos, Mulaló y Manga Vieja, a quienes la Cementera Argos ha puesto en riesgo las aguas subterráneas que les proveen sus aljibes y riegos, con la perforación de sus suelos con el beneplácito de la Autoridad de Licencias Ambientales, una entidad defensora de grandes proyectos contaminantes como el radar y muelle militares en Isla Gorgona. 

Sea la oportunidad para contar, que este pasado sábado, la Ministra de Ambiente hablando de conflictos socioambientales (una fatídica noción antropocentrista que promueven algunos politólogos como ella), aseguró en reunión con las ONGs, que la Armada tendrá unas pequeñas lanchas en Gorgona sin armamento, entonces: ¿Qué diablos hará la Armada Nacional en los mares de esta Isla Ciencia, pudiendo cumplir este rol la Unidad de Parques Nacionales como órgano estatal civil?  

Esperamos que también se admita la acción popular que hemos interpuesto ante el mismo Tribunal de Cundinamarca (por tratarse de acciones contra entidades del orden nacional), en defensa del Cerro El Morro, un Relicto de Bosque Seco Tropical en las estribaciones de la Comuna 18 que acoge a Meléndez y otros barrios de Cali, Hito geomorfológico y paisajístico de Cali, con gran importancia cultural y recreativa, al que el Ministerio de Hacienda y la Secretaría de Vivienda de Cali pretenden urbanizar. 

La égida de las acciones populares requiere de ardua perseverancia, enfrentando la férrea tradición de los derechos individuales que anteponen el interés particular al bienestar general, son como las ingentes cantidades de semillas que los frutos de la tierra brindan al suelo donde germinan unas pocas. En la evolución de las especies, la mejor adaptación, por pequeño que sea el grado, a las condiciones físicas ambientes, harán a la larga inclinar la balanza a su favor (Darwin, 1859), es la lucha por la supervivencia. 

Hemos reiterado que el disenso es creador, porque la adaptación implica retar el máximo aprovechamiento del entorno con la herramienta de la duda, sin perder el equilibrio interno. Para ello la falibilidad, el diálogo racional, y el principio de acercamiento a la verdad con la ayuda del debate, nos permitirán superar el conocimiento de la ignorancia (Popper, 2001), en este sendero llevamos 33 años de resistencia al mortuorio de verdades impuestas, es un ejercicio de lucha en defensa de la vida. 

Para aliviar esta indeclinable lucha, escuchar el arrullo del tango El día que me quieras (Gardel y Lepera, 1934): “Acaricia mi ensueño / el suave murmullo de tu suspirar, / ¡como ríe la vida / si tus ojos negros me quieren mirar! / Y si es mío el amparo / de tu risa leve que es como un cantar / ella aquieta mi herida, / ¡todo, todo se olvida..! / El día que me quieras / la rosa que engalana / se vestirá de fiesta / con su mejor color”. 

 



¡Gestión ambiental estatal sin democracia participativa! - Disertaciones del Crepúsculo

31 de marzo de 2024. Por Armando Palau Aldana. No obstante las 56 reformas hechas durante los últimos 22 años por el Congreso de la República a la Constitución del 91 (26 durante los gobiernos de Santos y Uribe), está claro que nuestra Carta Fundamental sigue sin estrenarse en muchos aspectos, particularmente en la materialización de la exclusiva soberanía popular de donde emana el poder público (artículo 3°), que modificó el viejo concepto supérstite durante 170 años y consagrado desde la primera Constitución de 1821, que ubicaba la soberanía en cabeza del abstracto concepto de la Nación.

Desde esta soberanía popular se confecciono en la Constituyente del 91 la participación democrática para superar la hegemonía de la democracia representativa, pero esta meta se quedó en ciernes; así como la categoría de servidores públicos a disposición del pueblo, pues persiste el omnímodo poder gubernamental, legislativo y judicial de los funcionarios de alto nivel: presidente, ministros, magistrados, congresistas, gobernadores, alcaldes y secretarios departamentales y municipales, perturbando la gestión ambiental estatal.

Aunque nuestra Carta ordena que es fin esencial del Estado facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural, en concordancia con el mandado de garantía de participación de la comunidad en las decisiones que puedan afectar el derecho colectivo a derecho a gozar de un ambiente sano, el Congreso legisló hace 3 décadas limitando las audiencias públicas ambientales como instancia no deliberativa y no vinculante, lesionando a la postre el Tratado de Escazú.

Una retórica falaz estatal intenta conducir al pueblo colombiano por el camino de imposición de decisiones ambientales, que solo son comunicadas, pero jamás consultadas previamente al soberano poder popular, prueba de ello, la Ministra de Ambiente Susana Muhamad, nos impone la convalidación de la licencia otorgada por Santos para construir una Estación Guardacostas con un Radar y un Muelle militares en Gorgona; también está pensando notificarnos su Plan Nacional de Biodiversidad, sin que este provenga de las comunidades populares y ancestrales.

Mientras se impulso y sancionó, durante este gobierno, la ratificación legal del Tratado de Escazú como herramienta para acceder y facilitar ampliamente la información y la justicia ambientales, entre otras razones para detener el homicidio de líderes ambientalistas, en el que Colombia ocupa el primer lugar, la realidad es que el acceso a la información ambiental sigue siendo lacónico y no se promueve la democracia, debilitando el acceso a los derechos procedimentales direccionados a la participación y a la justicia.

El Tratado de Escazú, es una materialización del Décimo Principio de la Declaración de Río (1991), que estableció que el mejor modo de tratar las cuestiones ambientales es con la participación de todos los ciudadanos interesados, en el nivel que corresponda, para tener acceso adecuado a la información sin confidencialidad sobre materiales y actividades que encierran peligro, así como la oportunidad de participar en los procesos de adopción de decisiones sobre la salud, la seguridad humana y el medio ambiente.

Del dicho al hecho hay mucho trecho. Un ejercicio de dialogo y participación convocado por la Ministra de Ambiente en Cali con las organizaciones ambientales y ambientalistas ha sido truncado por el mismo gobierno, pues las que llevamos tiempo haciendo activismo en defensa del entorno y sus recursos naturales hemos logrado provocar un escenario crítico de disenso creador, mientras que muchas de las organizaciones ambientales están a la espera de seguir aplicando a los procesos contractuales “el dinero es el estiércol del diablo”.

En el Congreso de la República una inscripción en latín dice “Vox populi vox dei” (la voz del pueblo es la voz de Dios), porque en la práctica la voz de los gobernantes en materia ambiental es la traidora voz de la oscuridad, como en el espectáculo comercial de la COP16. Como anillo el tango Yira Yira (1930) de Santos Discépolo dice: “Verás que todo es mentira / Verás que nada es amor / Que al mundo nada le importa / ¡Yira, yira! / Aunque te quiebre la vida / Aunque te muerda un dolor / No esperes nunca una ayuda / Ni una mano, ni un favor”.


¡Gorgona al día! - Disertaciones del Crepúsculo


24 de marzo de 2024. Por Armando Palau Aldana. Después de la oxigenación que nos otorgó a los ambientalistas que abogamos por la defensa del Parque Natural Gorgona, la puesta en escena de la rueda de prensa el gobierno nacional, “pintando de verde” la construcción de la Estación Guardacostas con sus componentes militares para uso de la Armada Nacional (3 hangares para efectivos, un muelle para embarcaciones y un radar), siguen ocurriendo exabruptos ministeriales que ponen en evidencia una obtusa intención a todo costo.

La Ministra de Ambiente (vocera de Petro), insiste que los ambientalistas somos mitómanos, sin que haya desvirtuado las objeciones académicas que nos apalancan: el Concepto del Comité Científico Gorgona (febrero, 2017), suscrito por las Universidades del Valle, Antioquia, Los Andes, y la Javeriana, las Fundaciones Yubarta y Squalus, y la Asociación Calidris; y la Carta de la Comisión Permanente de Áreas Protegidas de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (mayo, 2017).

Estas objeciones científicas que siguen incólumes durante 7 años, referenciando los efectos del Radar y el Muelle Militares en: el paisaje y los valores hedónicos de la isla; los fondos blandos de los organismos bioingenieros que oxigenan sedimentos, liberan nutrientes y fertilizan el agua; la presencia del Pargo Lunarejo en el Arrecife del Muelle; los Insectos, Macroinvertebrados y el Camarón Macrobrachium, sin inclusión en el Estudio de Impacto de la Armada con que se licenció la obra.

Del Estudio de Impacto Ambiental, el área pre-muestreada no es representativa y excluye poliquetos, moluscos y crustáceos, no hace referencia a los posibles efectos del funcionamiento del radar sobre las poblaciones de aves y sus movimientos, no habla del estatus de conservación de los anfibios y reptiles de la isla, no se menciona nada sobre la especie críticamente amenazada Atelopus elegans, que justamente es más abundante donde se va a instalar el radar (sendero y Cerro La Trinidad), que no estudió la vegetación epifita circundante.

De suma gravedad, que el Estudio Ambiental de la Armada indique como equiparable el patrimonio geológico y paleontológico al patrimonio arqueológico (dos cosas totalmente diferentes e inaceptable yerro conceptual), lo que denota falta de conocimiento y rigor científico, pues en el área se encuentran las únicas Komatiitas Cretácicas del mundo (rocas asociadas al impacto del meteorito que extinguió a los dinosaurios) y la localidad fosilífera más importante del Neógeno del Pacífico.

Estos temas que no aborda la Ministra de Ambiente, ni la Autoridad de Licencias, ni Parques Nacionales, ni los altos oficiales de la Armada, escuderos todos ellos de la inversión de los 9 millones de dólares del Fondo Antinarcóticos Norteamericano, no hacen parte de la agenda del reciente viaje para llevar a Congresistas a Gorgona (excluyendo a los ambientalistas), para tergiversarles la realidad, previo al debate de control político aprobado en Cámara de Representantes pero sin agenda cierta.

En nuestro Código Penal, el artículo 333 define el punible “Daños en los recursos naturales y ecocidio” como aquel en el que con incumplimiento de la normatividad existente destruya, inutilice, haga desaparecer o cause un impacto ambiental grave o de cualquier otro modo dañe los recursos naturales, precisando que el ecocidio, es el daño masivo y destrucción generalizada grave y sistémica de los ecosistemas, y el impacto ambiental la alteración de las condiciones ambientales, eliminando la integridad del sistema y poniendo en riesgo su sostenibilidad.

Por ello, la designación de Luz Adriana Camargo Garzón como Fiscal General con una destacada trayectoria (Jefa de Investigación y Litigio de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala 2014-2017, Magistrada Auxiliar de la Corte Suprema de Justicia de Colombia 2005-2014, Fiscal Auxiliar y Delegada ante la Corte Suprema de Justicia 1996-2004), nos obliga a formularles denuncia por el punible de Daños en los Recursos Naturales y Ecocidio contra los funcionarios de marras.

El Ecocidio y los delitos ambientales son punibles cotidianos sin una sola condena, no obstante nuestra incredulidad en el Sistema Penal colombiano, pondremos a prueba a la Fiscal Camargo, escuchando el tango “Volvamos a empezar” (1953) de Álvarez y Maradei que reza: “Con sombras de cárcel lavé mi pecado / Si acaso la cárcel lo pudo lavar/ Los jueces de mármol nunca comprendieron / Que a veces la vida te obliga a matar”.

16.3.24

El Marco sobre Biodiversidad y la COP16 - Disertaciones del Crepúsculo

16 de marzo de 2024. Por Armando Palau Aldana. En el corredor del Puente España entre la Plazoleta de la Independencia y el monumento a La María, la insigne novela de Jorge Isaacs, este jueves 7 de marzo, la Vicepresidenta, la Ministra de Ambiente, la Gobernadora del Valle del Cauca y el Alcalde de Cali, presentaron ante el público caleño la COP16 que se realizará en nuestra Sucursal del Cielo entre el 21 de octubre y el 1° de noviembre.

El escenario tuvo un tinte discriminador, los invitados fueron acomodados en sillas ergonómicas de lujo y el resto del público, como si fuera la plebe, en las disfuncionales sillas Rimax. Se ambientó con grandes y luminosas pantallas y se dio el reiterado tardío inicio. Recordé al gran pensador alemán Wolfgang von Goethe (1749-1832), cuando escribió: “Es todo un espectáculo, pero no es más que eso”.

Los valientes líderes de Meléndez y la Comuna 18, ejercieron su soberanía popular y exhibieron con arengas su pasacalle “No a la construcción de viviendas en El Morro” el emblemático cerro que hace parte del Parque del Río Meléndez desde 1968 y que alberga nacimientos de agua con su fauna y su flora, reclamando el viejo eslogan ambientalista “pensar globalmente y actuar localmente”.

Desde la tarima fueron remitidos el Viceministro de Políticas Ambientales y la Secretaria Distrital de Paz para tratar de parar el vigoroso plantón, el primero posó con arrogancia de ambientalista y trato de descalificarnos, pero salió trasquilado con la altivez de los activistas del ambientalismo, quienes supimos que es un consultor gubernamental que vive del ambiente desde 1995.

Para el día siguiente y con cierto sigilo, se había organizado un encuentro de organizaciones ambientales y sociales hacia la COP16 en el auditorio de la Universidad del Valle San Fernando, que se colmó con un centenar de asistentes. Susana la Minambiente, sin excusarse llegó con una tardanza de 1 hora y El Plantón por El Morro nos granjeó la inclusión e intervención de 3 voceros.

Refuté con la caracterizada vehemencia a la Ministra sobre el daño proyectado al Parque Natural Gorgona, el mayor nicho de biodiversidad del Pacífico colombiano, con la construcción de una Estación Guardacostas custodiado por la Armada Nacional (Base Militar) transgrediendo el Principio 24 de la Declaración de Río de Janeiro “La guerra es, por definición, enemiga del desarrollo sostenible”.

Fueron varias las voces que denunciaron la violación de los derechos de sus pueblos indígenas, comunidades negras y campesinas, destacándose las que reclamaron por la contaminante agroindustria de la caña de azúcar con su dominante monocultivo, la quema de su follaje y su fumigación con glifosato, desplazando a las pequeñas parceras con la complicidad de la C.V.C.

Por una oportuna pregunta de un líder de Pance ¿Cuál será el rol de estas organizaciones? La Ministra de Ambiente, contestó con ciertos tecnicismos sobre la mecánica, y una vez me retire para atender mis compromisos familiares finalizado el horario previsto, aprovechó para exponer las mitómanas explicaciones sobre la construcción de la Base Militar en Gorgona.

Vamos a ver durante estos 7 meses, como va a tratar de que no se le caiga la Pintura Verde ante la lluvia de la irrefutable inconveniencia ambiental y jurídica de la Base en Gorgona, porque debe saber que el Marco Mundial de la Biodiversidad tiene como objetivo abordar la pérdida de diversidad biológica para restaurar los ecosistemas y proteger los derechos de los Pueblos Originarios.

La COP16 debe visibilizar las medidas concretas para detener y revertir la pérdida de la naturaleza, incluida la protección del planeta y de los ecosistemas degradados, dentro de cuatro objetivos globales generales para proteger la naturaleza, que incluyen: detener la extinción inducida por los seres humanos de las especies en peligro de extinción y la reducción del riesgo de su pérdida.

Tendrá el Ministerio que demostrar con documentos ciertos que está en la ruta de catalizar, facilitar e impulsar la acción urgente y transformadora de los Gobiernos, y las autoridades subnacionales y locales, con la participación de toda la sociedad, para detener e invertir la pérdida de diversidad biológica, basada en evidencia científica y en conocimientos y prácticas tradicionales.

Nos preguntamos cómo hará Susana Muhamad para demostrar que el radar de 9,14 Gigahercios no afectará con su emisión electromagnética los tejidos blandos de los funcionarios en la Isla y las Ballenas Jorobadas, los Delfines Moteados y las Tortugas Carey, para alcanzar el enfoque “Una sola salud”, para equilibrar de manera sostenible y optimizar la salud de las personas, los animales y las plantas.

Tiene el inalcanzable reto la Ministra (quien nos señala públicamente como mentirosos a los ambientalistas que defendemos Isla Gorgona, violando Escazú), de demostrar que su retórica alcanzará la Visión del Convenio de vivir en armonía con la naturaleza, deteniendo la extinción de especies amenazadas y la reducción de los conflictos entre los seres humanos y las especies silvestres.

Por supuesto que la COP16 traerá una oxigenación a los modelos convencionales de economía como la hotelería, la gastronomía, el folclor, las artesanías (entre otros), dinamizará con creces los ingresos de las gentes de Cali (Nuestra Casa, en lengua origen), no por ello enverdecerá la realidad de desigualdad, inequidad, injusticia, origen del estallido social hace un par de años en la Sultana del Valle.

Por ello estamos convocando a las organizaciones ambientalistas, bastante distintas de las ambientales que buscan en el dinero de las contrataciones estatales su modus vivendi, a la realización de SiloCOP16 la Cumbre Alterna Ambientalista en el teatrino “Yo Amo Siloé” de esta Montaña Mágica, a la que hemos invitado a la activista Greta Thumberg (Nuestra casa está ardiendo).

Y precisamente esos que viven abrigados (tapados) contractualmente del ambiente sin compromiso ni activismo ambientalista, me recuerdan el tango que compusieran Delfino y Romero (1929): “Aquel tapado de armiño / todo forrado en lamé, / que tu cuerpito abrigaba / al salir del cabaret. / Me resultó, al fin y al cabo, / más durable que tu amor: / el tapado lo estoy pagando / y tu amor ya se apagó”.


Haití, Honduras y la hegemonía estadounidense


16 de marzo de 2024. Por Amy Goodman y Denis Moynihan. Haití y Honduras han acaparado los titulares mundiales en las últimas semanas. El expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández acaba de ser condenado en un tribunal estadounidense por tráfico de drogas y podría enfrentar una pena de cadena perpetua. Por su parte, Haití es actualmente un país sin Gobierno: grupos armados se han unido contra el actual primer ministro de facto del país, quien se convirtió en mandatario en 2021 luego del asesinato del presidente Jovenel Moïse y cuenta desde entonces con el respaldo de Estados Unidos. Lo que los principales canales de noticias no dicen es el papel que la intervención estadounidense ha desempeñado en llevar a ambos países a este punto.

La profesora Jemima Pierre, académica haitiano-estadounidense de la Universidad de Columbia Británica, dijo a Democracy Now!: “La crisis en Haití es una crisis del imperialismo”. En un artículo que escribió en la revista Nacla Report on the Americas, titulado “Haití como laboratorio del imperio”, Pierre describe a su país natal como “el lugar donde se ha llevado a cabo el experimento neocolonial más largo y brutal del mundo moderno”.

La República de Haití, fundada en 1804 tras un levantamiento de personas esclavizadas, fue la primera “república negra” del mundo. Luego de que el pueblo haitiano esclavizado lograra su libertad, Francia exigió que Haití le pagara reparaciones por la pérdida de la mano de obra esclava. Durante más de un siglo, los pagos de deuda que Haití tuvo que realizarle a Francia, y posteriormente a Estados Unidos, afectaron significativamente su economía. Estados Unidos se negó a reconocer la independencia de Haití durante décadas –recién lo hizo en 1862–, debido al temor de que el levantamiento de la población haitiana esclavizada pudiera inspirar movimientos similares en su propio territorio.

En 1915, Estados Unidos invadió Haití y ocupó el país hasta 1934. Estados Unidos también respaldó las brutales dictaduras con las que los Duvalier gobernaron Haití desde 1957 a 1986. En 1991, Jean-Bertrand Aristide se convirtió en el primer presidente de Haití elegido democráticamente, pero ocho meses después fue destituido tras un violento golpe de Estado. El presidente de Estados Unidos de ese entonces, George H.W. Bush, respaldó el golpe, al igual que más tarde lo hizo el presidente Bill Clinton. La presión de la opinión pública obligó a Clinton a permitir el regreso de Aristide al poder en 1994, para terminar su mandato presidencial en 1996. Aristide fue reelegido por la ciudadanía haitiana en 2001.

En su conversación con Democracy Now!, la profesora Jemima Pierre agregó: “En 2004, […] Estados Unidos, Francia y Canadá se unieron y respaldaron un golpe de Estado contra el primer presidente democráticamente elegido del país, Jean-Bertrand Aristide. Infantes de Marina estadounidenses […] lo subieron a un avión, junto con los funcionarios encargados de su seguridad, su esposa y un asistente, y lo llevaron a la República Centroafricana”.

Democracy Now! viajó a la República Centroafricana en 2004, junto a una delegación encabezada por el fundador de la organización TransAfrica, Randall Robinson, y la congresista estadounidense Maxine Waters, quienes desafiaron la política estadounidense y escoltaron a los Arístides de regreso al hemisferio occidental. Aristide confirmó en ese viaje a Democracy Now! que había sido depuesto mediante un golpe de Estado respaldado por Estados Unidos. Durante los siete años siguientes, el expresidente haitiano vivió en Sudáfrica en calidad de exiliado.

Respecto a las afirmaciones que sugieren que las bandas criminales controlan actualmente Haití, la profesora Pierre expresó: “La llamada 'violencia de las pandillas' no es realmente el principal problema en Haití. El principal problema de Haití radica en la constante interferencia de la comunidad internacional. Y la comunidad internacional es, aquí, de manera explícita, Estados Unidos, Francia y Canadá”.

Según se informa, el Gobierno de Biden está contemplando la posibilidad de trasladar a solicitantes de asilo haitianos a la tristemente célebre base naval estadounidense ubicada en el territorio cubano de la bahía de Guantánamo. Si este plan se concreta, estaríamos presenciando una repetición de algunas de las políticas más lamentables de Estados Unidos en su larga historia de explotación del pueblo haitiano.

Honduras, mientras tanto, tiene actualmente una presidenta elegida democráticamente: Xiomara Castro. El esposo de Castro, Manuel “Mel” Zelaya, fue elegido presidente del país en 2006 y depuesto por un golpe de Estado respaldado por Estados Unidos en 2009. En los años siguientes, Honduras se convirtió en un narco-Estado, lo que obligó a cientos de miles de personas a huir de la violencia y buscar refugio en Estados Unidos y otros países del mundo.

En 2013, Juan Orlando Hernández fue elegido presidente en medio de denuncias que lo acusaban de infringir las normas relativas al financiamiento de las campañas electorales. Posteriormente, en 2017, fue nuevamente elegido presidente, en unas elecciones ampliamente consideradas como fraudulentas. Poco después, su hermano Juan Antonio Hernández fue arrestado en la ciudad de Miami por tráfico de drogas. Tras la elección de Xiomara Castro como presidenta, el propio Juan Orlando Hernández fue arrestado y extraditado a Estados Unidos por tráfico de cocaína. El 8 de marzo pasado, el expresidente hondureño fue declarado culpable en un tribunal federal de Estados Unidos y actualmente aguarda su sentencia.

La profesora de historia Dana Frank, que estaba en la sala del tribunal, dijo a Democracy Now!: “Las pruebas eran escalofriantes. […] Era una letanía de asesinatos de fiscales y periodistas, de hechos de corrupción de la policía, los militares, los políticos, el presidente, el hermano del presidente, lo que sea que se les ocurra… Fue como si se corriera el telón y se pudiera ver el funcionamiento cotidiano de este tremendo mecanismo violento y corrupto que fue el Gobierno de Juan Orlando Hernández […]. Esto fue lo que sucedió después del golpe de [Estado] de 2009, que abrió la puerta a la destrucción del Estado de derecho en Honduras”.

La intervención estadounidense en Haití, Honduras y otros países es una de las principales razones que lleva a las personas a buscar asilo en Estados Unidos, en su intento de escapar de la violencia, la pobreza y la persecución que enfrentan en sus países de origen. Los medios de prensa de Estados Unidos casi nunca hacen alusión a ese aspecto del conflicto. Para entender y, en última instancia, resolver la “crisis migratoria”, la población estadounidense debe comprender lo que su Gobierno ha hecho durante mucho tiempo en su nombre y con el dinero de sus impuestos: armar y sostener regímenes brutales en el extranjero.

© 2024 Amy Goodman. Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

9.3.24

Soy Feminista


8 de marzo de 2024. Por: Florence Thomas. “Soy feminista. No soy ni amargada ni insatisfecha: me gusta la risa, pero sé también compartir los duelos de las miles de mujeres víctimas de violencia: soy feminista.

Me gusta con locura la libertad más no el libertinaje, soy feminista. No soy lesbiana, y si lo fuera ¿Cuál sería el problema? Soy feminista. Sí, soy feminista porque no quiero morir indignada, defenderé hasta donde pueda hacerlo a las mujeres, su derecho a una vida libre de violencias.

Soy feminista porque creo que hoy día el feminismo representa uno de los últimos humanismos en esta tierra desolada y porque he apostado a un mundo mixto hecho de hombres y mujeres que no tienen la misma manera de habitar el mundo, de interpretarlo y de actuar sobre él.

Soy feminista porque me gusta provocar debates desde donde puedo hacerlo. Soy feminista para mover ideas y poner a circular conceptos; para deconstruir viejos discursos y narrativas, para desmontar mitos y estereotipos, derrumbar roles prescritos e imaginarios prestados.

Escribo para las mujeres que no tienen voces, para todas las mujeres, desde sus incontestables semejanzas y sus evidentes diferencias.

En fin soy feminista tratando de atravesar críticamente una moral patriarcal de las exclusiones, de los exilios, de las orfandades y de las guerras, una moral que nos gobierna desde hace siglos.

Un día, no muy lejano, espero, habremos aprendido a ser mujeres, simplemente mujeres. Ni santas, ni brujas; ni putas, ni vírgenes; ni sumisas, ni histéricas, sino mujeres, resignificando ese concepto.

Por esto repito tantas veces que ser mujer hoy es romper con los viejos modelos esperados para nosotras”.

El Peligro al que se expone una sociedad que no sabe leer


9 de marzo 9 de 2024. Por Carlos Arturo Arias Castañeda. “No es analfabeta aquel que no sabe leer, sino aquel que sabiendo leer, no lee” Miguel de Unamuno. Como verán el título del presente texto utiliza el término peligro y no problema, pues es reconocido por todos que en la actualidad muchas personas en el mundo viven sin saber leer. De hecho, las civilizaciones primitivas existieron antes que la escritura y la lectura. No saber leer no es un problema en sí mismo; pero, en el presente representa un peligro inminente que puede condenar aún más al atraso a sociedades subdesarrolladas como la nuestra. Valdría la pena preguntarnos entonces: ¿Qué es saber leer hoy?, ¿Para qué leer hoy? Y ¿Cómo enseñar a leer hoy?

La reflexión que les comparto a continuación, surge de mi asistencia el encuentro “El futuro de la educación en Colombia, la educación como propósito nacional” organizado por el grupo Prixa y la Organización de los Estados Iberoamericanos (OEI), el día 6 de marzo del presente año. A este primer encuentro llevado a cabo en la ciudad de Cali asistieron personalidades como la Ministra de Educación, el Viceministro de Educación Superior y otros funcionarios de esta cartera, también los rectores de algunas universidades prestantes como la Pontificia Javeriana, la Icesi, la San Buenaventura, Univalle, Eafit y la Nacional de Colombia, además de expertos internacionales en educación en representación de organismos como el Banco mundial, el Banco Interamericano de desarrollo (BID) y otras organizaciones.

Frente a la cuestión ¿cómo fortalecer la educación en Colombia?, surgieron algunas recomendaciones y consideraciones: 1) El gran desafío de la educación en Colombia gira en torno a la cobertura y la calidad, calidad que no se resuelve con tecnología e inteligencias artificiales, pero que tampoco se resuelve sin ellas. 2) La escandalosa inequidad en Colombia es una más de las inequidades a las que nos hemos acostumbrado. 3) Todos los niños y niñas tienen talentos, pero no todos tienen oportunidades; la educación es la única oportunidad que tienen nuestros chicos de transformar su realidad. 4) De manera natural los niños están interesados a aprender a partir de preguntas, pero la sociedad y la escuela les corta ese deseo so pretexto de que se vuelven preguntones, para luego tener que invertir grandes recursos y tiempo logrando que sean críticos… no pregunten, pero sean críticos, que contradicción. 5) En Colombia los estudiantes que están por encima del promedio nacional en las pruebas de competencias se encuentran lejos de alcanzar la excelencia, 6) En la escuela es necesario “Repensar la manera de Pensar” tarea que pasa por investigar, pero en la mayoría de los casos los docentes esperan que les digan que hacer y cómo hacer, nos acostumbramos a hacer desde el parecer y no desde la evidencia científica o académica.

Como ven son varias las consideraciones, asuntos reiterados producto de una sobrediagnosticación de los problemas de la educación colombiana, sin embargo, para hablar de futuro de la educación se hace necesario tener un propósito, de lo contrario navegaríamos sin dirección como en Cali, que carece de un plan de educación distrital a mediano y largo plazo. Pues bien, la Ministra Aurora Vergara en su participación planteó como el gran propósito de la educación la restauración de la dignidad humana a partir de resignificar el tiempo en la escuela, la pertinencia de lo que se enseña, favorecer los aprendizajes situados-contextualizados, minimizar los índices de deserción y reprobación, así como de acciones afirmativas en pro de la conservación del medio ambiente. Mariano Jabonero, secretario general de la OEI mencionó que el propósito debe ser transformar la educación en el país y esto pasa por lograr consensos nacionales para avanzar hacia compromisos comunes, contar con escuela inclusivas y saludables, favorecer los aprendizajes para la vida, tener maestros mejor preparados, lograr que la financiación de la educación sea suficiente y sostenible y pasa por avanzar hacia la transformación digital.

Hasta aquí el discurso apuntaba de una u otra manera a recalcar la necesidad de introducir la innovación tecnológica y la innovación educativa a la práctica pedagógica. Un término “innovación” que al igual que el de “reinventarse” durante la pandemia se volvió moda, que todos repiten como loros, pero que muy pocos entienden, que es ¿innovación educativa?, seguro es tema de un semestre o más de universidad. ¿Es posible la innovación tecnológica en las IEO sin conectividad y dispositivos suficientes?, pues bien, en mi caso todo este discurso se derrumbó cuando Horacio Álvarez Marinelli, senior en educación y experto en políticas educativas del BID mencionó que de acuerdo a estudios que ellos han realizado en nuestro país 3 de cada 4 estudiantes carecen de competencias matemáticas y que en el caso de la comprensión lectora la situación es más dramática, solo como ejemplo indicó que en Cali el 55% de los estudiantes que terminan quinto de primaria no comprenden lo que leen y un número importante ni siquiera lee. Su llamado fue a dejar de pensar en competencias del siglo XXI y volver a las competencias del siglo XIX, garantizar que los niños, niñas y jóvenes mínimamente lean, escriban y hagan cuentas. Si no se parte de esos mínimos, alcanzar otras competencias será impensable.

Al indagarle a Horacio sobre las posibles causas de que los niños y niñas colombianas presentaran tan bajos índices de comprensión de lectura, mencionó: 1) A muchos maestros que hoy están enseñando a leer, nunca les enseñaron a enseñar a leer y hacen lo que pueden, los resultados saltan a la vista. 2) Algunos maestros utilizan métodos para enseñar a leer poco efectivos. 3) Colombia es el único país de América sin textos escolares. 4) Colombia no tiene currículo unificado y 5) El sistema educativo colombiano navega a ciegas, sin datos. El experto aclaró que el problema de no comprender lo que se lee en undécimo o en quinto no inicia en quinto u once, sino en los grados iniciales, que es allí donde se debe hacer el énfasis.

Como matemático no pude evitar que las cifras que había socializado Horacio Álvarez me tocaran, al punto que creo que no logré prestar mucha atención a las demás presentaciones, un sinnúmero de preguntas rondaba mi cabeza, entre ellas: ¿Qué falta hacer o que recursos se deben invertir para que los maestros realmente puedan alcanzar el propósito de enamorar a sus estudiantes de la lectura y encaminarlos en la ruta de la producción escrita?, ¿qué deben hacer los maestros de matemáticas para logar que sus estudiantes en grados inferiores desarrollen su pensamiento matemático, su cálculo mental, más allá de la capacidad de resolver algoritmos y memorizarse las tablas de multiplicar?

 Me pregunté de nuevo ¿para qué leer?, y volví a escritos anteriores en los que mencionó que no es una tarea difícil encontrar argumentos que muestren lo relevante que es saber leer, entre ellos: Aumenta la inteligencia, estimula la creatividad, ejercita la memoria, activa la empatía, Desestresa, estimula habilidades de resolución de problemas, alarga la esperanza de vida, ayuda con el insomnio, mejora la toma de decisiones y contribuye con la felicidad. Por otro lado, se obtiene mayor vocabulario, ayuda a que las personas se expresen mejor, mejora la concentración, facilita el proceso de conocer y aprender. Así que, reafirmé la importancia de seguir insistiendo en la tarea de enseñar a leer.

Quise responderme por último ¿cuál es el peligro al que se expone una sociedad que no sabe leer?, a propósito, solo quise presentar unos pocos argumentos: no leer o leer deficientemente afecta inevitablemente el desarrollo del pensamiento y deja fuera del alcance de las personas poder argumentar eficientemente de manera escrita sus ideas. Lo cual es una pena porque genera una dependencia intelectual de otros.

Espero que sus comentarios me ayuden a nutrir esta respuesta y determinar si están de acuerdo con que la escuela hoy debe poner mayor énfasis en lograr que los niños, niñas y jóvenes pueden leer comprensivamente, producir textos coherentes y resolver problemas a partir de hacer cuentas matemáticas de manera acertada, si creen que se pueden obviar esas tareas para desarrollar pensamiento crítico o computacional. Si están de acuerdo con que hoy todo debe apuntar a la innovación educativa, así no se comprenda muy bien qué es.