29.8.20

El tiroteo policial contra Jacob Blake


29 agosto 2020. Por Amy Goodman y Denis Moynihan (tomado de Democracy Now). El domingo pasado, Rusten Sheskey, un oficial de policía blanco de Kenosha, Wisconsin, le disparó siete tiros a quemarropa por la espalda al afroestadounidense Jacob Blake, de 29 años de edad, cuando Blake ingresaba a su automóvil. Dentro del vehículo estaban los tres hijos de Blake, de 3, 5 y 8 años. Si bien Blake sobrevivió milagrosamente, un video del tiroteo que se volvió viral, muy similar al de la muerte de George Floyd en Minneapolis a manos de la policía en el mes de mayo, provocó un levantamiento en Kenosha contra el racismo y la brutalidad policial. La policía utilizó gases lacrimógenos, gas pimienta y balas de goma para reprimir las crecientes protestas del movimiento Black Lives Matter (Las vidas negras importan, en español). Una milicia llamada “La Guardia de Kenosha” hizo circular un llamado en Facebook a “cualquier patriota que esté dispuesto a tomar las armas y defender nuestra ciudad esta noche de los malditos bandidos” para “tomar las armas y defender nuestra CIUDAD”. Decenas de civiles blancos armados respondieron al llamado, y uno de ellos presuntamente disparó y mató a dos de los manifestantes antirracistas, dejando a un tercero herido de gravedad.

El video que registra el momento de los disparos contra Jacob Blake no provino de ninguna cámara corporal de la policía, sino del teléfono celular de un transeúnte. El abogado de derechos civiles Benjamin Crump, quien representa a Blake, tuiteó: “El Concejo Municipal de Kenosha aprobó una ordenanza en 2017 que requiere que todos los oficiales usen cámaras corporales. Pero nunca las compraron. Están en el presupuesto… de 2022. Si no fuera por el video de un vecino, el tiroteo de la policía contra Jacob Blake no hubiera figurado en ninguna parte y ningún oficial rendiría cuentas por el hecho”.

Este no es el primer caso en el que la policía de Kenosha se ve envuelta en una polémica por dispararle a un ciudadano. El 9 de noviembre de 2004, la policía de Kenosha detuvo a Michael Bell, un joven blanco de 21 años de edad, cuando estaba en su automóvil frente a la casa de sus padres. Bell salió corriendo hacia la entrada de la casa, pero fue sujetado por detrás por dos oficiales que lo inmovilizaron contra un automóvil estacionado. Otro oficial sacó su arma, la colocó contra la cabeza de Bell y apretó el gatillo, matándolo.

El Departamento de Policía de Kenosha realizó su propia revisión y exoneró por completo a los agentes. El padre de Bell, Michael Bell Sr., encargó una investigación independiente que concluyó que la versión policial sugería un encubrimiento. La familia Bell lanzó una campaña que logró sus objetivos en 2014, cuando Wisconsin se convirtió en el primer estado en exigir que, ante casos de violencia policial, se lleve a cabo una investigación externa.

Ahí es donde se encuentra ahora la investigación del caso de Jacob Blake, bajo la supervisión del Departamento de Justicia de Wisconsin. El jefe de policía de Kenosha, Daniel Miskinis, admitió no saber mucho sobre la investigación, pero se tomó el tiempo durante una conferencia de prensa el miércoles para culpar a los manifestantes asesinados por haber salido después del toque de queda impuesto por la ciudad.

Los videos de la noche del martes que se pueden ver en internet señalan a Kyle Rittenhouse, de 17 años, como el asesino de los dos manifestantes. Rittenhouse ha sido arrestado y acusado de homicidio intencional en primer grado. El representante del estado de Wisconsin David Bowen dijo en una entrevista para Democracy Now! respecto a los grupos de civiles armados que descendieron sobre Kenosha: “Está muy claro que estaban en una cacería, no protegiendo la propiedad”.

Los perfiles de las redes sociales de Rittenhouse muestran una obsesión por la policía y las armas desde una edad temprana, así como un fuerte apoyo a Donald Trump. Publicó un video en TikTok que grabó desde la primera fila de uno de los últimos mítines de Trump antes de la pandemia, en la Universidad Drake, en Iowa, que tuvo lugar en enero.

Durante la Convención Nacional Republicana el miércoles pasado, el vicepresidente Mike Pence, al aceptar su nueva candidatura a la vicepresidencia, prometió: “Tendremos ley y orden en las calles de este país. La dura verdad es que no estarán a salvo en el Estados Unidos de Joe Biden”.

El vicepresidente Pence invocó las recientes protestas, pero no mencionó el racismo sistémico subyacente ni las muertes a manos de la policía que han provocado estas manifestaciones históricas, e ignoró el papel de las milicias de derecha en los asesinatos de Kenosha. Al mencionar el asesinato del oficial de las fuerzas federales de seguridad David Patrick Underwood, perpetrado en una protesta en Oakland, California, Pence convenientemente omitió el hecho de que los asesinos de Underwood estaban asociados con el movimiento armado de derecha “Boogaloo” que estaba usando las protestas de Black Lives Matter para encubrir sus crímenes.

Jacob Blake sigue hospitalizado en Milwaukee, supuestamente consciente pero paralizado de la cintura para abajo y con un pronóstico clínico incierto. Blake es oriundo de Evanston, Illinois, donde su abuelo, también llamado Jacob Blake, fue pastor de la Iglesia Episcopal Metodista Africana Ebenezer y participó activamente en la campaña de Martin Luther King Jr. para eliminar la segregación en las viviendas en el área metropolitana de Chicago. Después del asesinato de King, el pastor Blake redobló sus esfuerzos.

En uno de sus famosos discursos, Martin Luther King expresó: “el arco del universo moral es amplio, pero se inclina hacia la justicia”.

Los manifestantes que salieron a las calles esta semana reclaman que el oficial de policía de Kenosha Rusten Sheskey sea imputado con cargos por dispararle a Blake. Las protestas pacíficas continúan, ahora acompañadas por atletas profesionales. Las ligas de deportes profesionales hicieron un paro el miércoles, liderado por los Milwaukee Bucks de la NBA, que se extendió a la mayor parte de la NBA, la liga femenina de básquet, varios equipos de las Grandes Ligas de Béisbol, el fútbol profesional e incluso el tenis. Tal como lo estaban haciendo Aaron Huber y JoJo Rosenbaum cuando fueron asesinados en Kenosha el martes, estos deportistas y miles de manifestantes más en Kenosha y otros lugares del país están reclamando justicia para Jacob Blake, que la policía rinda cuentas y el fin del racismo sistémico.

© 2020 Amy Goodman

4.12.17

La Mayoría nunca tiene la Razón

4 diciembre 2017. Por Alfonso Suarez Arias. “La mayoría de los hombres emplean la mitad de su vida en hacer miserable la otra. “
Realmente impacta en la base de la sociedad, la desvergüenza de los funcionaros públicos, pretendiendo manipular con descaro y cinismo el resultado de un ejercicio, pilar de la democracia y propio del poder legislativo, actuando como ogros carniceros amenazantes, ante quienes se oponen a sus denodados caprichos para otorgar a las farc las discutidas curules en el Senado. La mayoría de parlamentarios son los mismos que en su momento fueron lisonjeados, sin importar que se arriesgara la institución democrática y se ofendiera a la sociedad, al pretender comprar por gracia del poder transitorio, un esperpento jurídico-legislativo, exponiendo la integridad de la nación a los desafueros irracionales de confesados personajes sin consideración.
Estos antivalores éticos afloran públicamente en la conducta del gobernante y su séquito de aduladores, a quienes el pueblo en una pésima actuación, les otorgó poderes transitorios para dirigirlo, engrandeciéndose, para dar relevancia a los resultados y a la práctica de la corrupción, las represalias y la inseguridad jurídica, beneficiando los haberes personales de diligentes y displicentes tramposos, unos instalados en el gobierno, y otros deseosos de participar, y de aquellos favorecidos de la repartija de mermelada a cambio de quiméricos registros democráticos.
En el orden de presentación de sucesos, y trascendentales discursos discriminatorios y excluyentes de opositores o culto impugnador de groseros actos administrativos, se ha pasado de un normal y recurrido procedimiento votante, a deslegitimarlo, porque su resultado no fue el esperado, pretendiendo desconocerlo y dar por cierta la argucia falsa. Si vuelven a preguntar por la mayoría absoluta, que decide en una corporación democrática, es simplemente la mitad más uno de los integrantes del cuerpo colegiado, no de los asistentes. Diferente los otros conceptos de mayoría relativa o mayoría calificada, no aplicada en este caso por expresa disposición anterior.
Pero, el comunismo internacional, en su intento de atragantarse a la democracia y vomitar un país plagado de execrables parásitos burgueses, engordados con migas de la emergente reinserción social, empieza a querer construir desordenadamente una nueva estructura social, apuntalada por el lenguaje de la desfachatez, la inmoralidad o la desvergüenza y se inventa a su favor todo tipo de coartadas y salvedades. 
No son buenos perdedores los que con la izquierda se santiguan, no son respetuosos ni honran los acuerdos sociales y en ese afán de querer hacer parte del ordenamiento legal, atropellan los reglamentos y las mismas leyes por encima de la aceptación y acatamiento a la voluntad popular y a la legalidad de los legisladores en sus actuación funcional. Es válido en la democracia, solo la conclusión surgida del debate argumentativo y razonado contra la pretendida imposición del gobernante, que irrespeta el principio demócrata de separación de poderes del Estado, precisamente para que se ejerza el debido control y contrapeso decisorio.
Ahora, la Ley es la base que da razón y va más allá de la interpretación que se le pueda dar, si se objetiva que el abuso del derecho se da ciertamente, desde la mismo práctica del derecho, cuando se hace con la intención de dañar a otros y ser indulgentes con la inmoralidad y la corrupción, escenario real del comportamiento del Estado y sus congresistas.
Efectivamente, la Ley ha concedido el ejercicio de ciertos derechos a los gobernantes elegidos y a los funcionarios nombrados para mantener ese ordenamiento jurídico, social y político del Estado, reconocido como un fin justo y útil a través de un medio aceptado e impuesto por las mismas gentes, pero cabe hacer la afirmación que realmente ese ejercicio de gobernabilidad ha traspasado los límites de la buena fe, favoreciendo la corrupción como consecuencia inmediata, que trastoca el justo y normal desempeño social y avoca por implementar un esquema de comportamiento alejado de las normas conductuales y del establecimiento de la legalidad como principio fundante del Estado.
Si así se llega a determinar, bajo los parámetros de justicia, igualdad y equidad, las victimas deberían tener sus curules en el congreso con el objetivo de promocionar desde allí la defensa y enaltecimiento de sus derechos, pero no, que se abuse y aproveche para que sean los victimarios quienes reciban lo inmerecido, como contraprestación de su desfachatez sostenida por un ejercicio antidemocrático, autócrata y déspota. 

22.8.15

Biodiversity Foundation


La Fundación Biodiversidad (Biodiversity Foundation) is an environmental nongovernmental organization (NGO) emerging in Cali, Colombia, alongside the deliberations of the National Constituent Assembly in January 1991. Personnel are composed of an interdisciplinary team of professionals working different components of the urban environment with an emphasis on environmental law. Legal Status 0136, 1993 of the Government of Valle de Cauca, registered in the Ministry of the Environment and included in the Regional Autonomous Corporation of Valle de Cauca (CVC) List of Environmental NGOs (1999). Nonprofit organization with registration at the Chamber of Commerce of Cali. Member of the Board of CVC on behalf of NGOs.
La Fundación Biodiversidad acts as a forum of information through workshops and discussions, as well as written publications of essays, investigations and newsletters. Furthermore, they participate in consultancy, environmental performance activities and training. The foundation has carried out various public and civil actions; against air pollution and illegal mining, campaigning to seal Cali’s landfill site for environmental health reasons, the creation of wetlands and interventions concerning municipal organization for environmental management. Currently they are working against agro-industrial pollution from mono-cultivation of sugar cane surrounding Cali, including large scale burning and aerial fumigation with Glyphosate.