16.9.23

Chile, 1973: el otro 11 de septiembre


16 de septiembre de 2023. Por  Amy Goodman y Denis Moynihan. El 11 de septiembre de 2001 el terrorismo golpeó a Estados Unidos. Unas 3.000 personas murieron aquel día, y muchas más fallecieron después, debido a la contaminación ambiental generada en la Zona Cero de Nueva York tras los ataques y a las dos largas guerras que se desarrollaron posteriormente en Afganistán e Irak. En ese entonces, Democracy Now! se transmitía desde el ático de una antigua estación de bomberos situada en el barrio chino de Manhattan, a pocas cuadras de las Torres Gemelas. En el programa de aquella mañana, justo cuando los aviones se estrellaban contra las dos torres, estábamos hablando de los vínculos entre el terrorismo y el 11 de septiembre… de 1973. Esa fecha emblemática marca el día en que el Gobierno de Chile elegido democráticamente fue derrocado de manera violenta en un golpe de Estado que contó con el respaldo de Estados Unidos.

El presidente Salvador Allende murió ese día en el Palacio de La Moneda, la sede del Gobierno chileno, mientras el general Augusto Pinochet tomaba el poder por la fuerza. Allende fue elegido por la ciudadanía en 1970. Se había comprometido a nacionalizar sectores críticos de la economía chilena, como la minería del cobre, que durante mucho tiempo había estado en manos de empresas multinacionales extranjeras, mientras la mayoría de los chilenos vivían en condiciones de pobreza. La brutal dictadura de Pinochet duró 17 años. Muchos partidarios de Allende fueron detenidos, torturados y encarcelados. Al menos 3.000 personas murieron o fueron desaparecidas, y decenas de miles fueron sometidas a torturas. El Gobierno de Estados Unidos apoyó plenamente el golpe de Estado y la sangrienta dictadura que le siguió.

El 27 de junio de 1970, varios meses antes de las elecciones presidenciales chilenas, el asesor de Seguridad Nacional del entonces presidente Richard Nixon, Henry Kissinger, les dijo a algunos de sus asesores: “No veo por qué tenemos que quedarnos de brazos cruzados y contemplar tranquilamente cómo un país se vuelve comunista por la irresponsabilidad de su propio pueblo”. Kissinger anticipó, con acierto, que la ciudadanía chilena elegiría a Allende, un socialista democrático. Tras la victoria de Allende, Kissinger y el presidente Nixon financiaron y fomentaron la discordia, la desestabilización y el caos en Chile. Gran parte de la información disponible públicamente sobre el papel que Estados Unidos desempeñó en el golpe de Estado proviene de documentos desclasificados, pertenecientes a la CIA y a otras agencias gubernamentales, que fueron obtenidos por el Archivo de Seguridad Nacional, una organización con sede en Washington D.C.

Peter Kornbluh, director del Proyecto de Documentación sobre Chile del Archivo de Seguridad Nacional, dijo a Democracy Now!: “Literalmente, 24 horas después del golpe, Kissinger estaba sosteniendo conversaciones […] acerca de cómo ayudar al régimen de Pinochet a consolidarse. Esto ocurría al tiempo que la gente era asesinada y sus cuerpos eran arrojados a la calle o amontonados en uno de los estadios [de fútbol que se usaron como] campos de concentración; y al tiempo que [decenas de] cadáveres flotaban en el río Mapocho, aquí en Santiago. Kissinger convocó a este comité, y tenemos los memorandos desclasificados de lo que se habló en esa reunión. Los funcionarios allí presentes hacían bromas sobre el golpe”.

Para los chilenos, sin embargo, el golpe de Estado no fue ninguna broma. Ariel Dorfman, que tenía 31 años en aquel momento, se desempeñaba como asesor cultural del presidente Allende. Fue una de las últimas personas en ver con vida a Allende.

En conversación con Democracy Now!, Dorfman recordó lo sucedido ese día: “Se suponía que yo tenía que estar en La Moneda esa mañana y madrugada [del 11 de septiembre]. […] Yo debería haber dormido en La Moneda el día 10 de septiembre a la noche, porque nos tocaban turnos a aquellos que éramos asesores, ya que debía haber alguien para recibir información en el supuesto caso de que se produjera un golpe. Pero yo había cambiado de turno con un gran amigo mío, que, de hecho, fue capturado en La Moneda el día 11. Él fue torturado y luego ejecutado. Así que, en cierto sentido, sobreviví gracias a él, o al menos así lo he sentido todos estos años”.

Cuando se le preguntó acerca del patrocinio que Estados Unidos brindó al sangriento golpe de Estado, Dorfman fue tajante: “Kissinger es un criminal de guerra. Todos lo sabemos. […] ¿Cómo se lleva a cabo una contrainsurgencia contra un pueblo que está armado con el voto, armado con su conciencia, armado con su anhelo de liberación, con su amor mutuo y solidario? [Kissinger] comprendió que tenía que destruir a Allende, porque si el ejemplo de Allende se hubiera extendido por toda América Latina, los intereses de Estados Unidos se habrían visto terriblemente comprometidos”.

Los asesinatos en masa orquestados por Pinochet se propagaron más allá de las fronteras chilenas y alcanzaron incluso el epicentro del poder estadounidense. El 21 de septiembre de 1976, el ex-ministro y ex-embajador del gobierno de Allende Orlando Letelier fue asesinado en un atentado con bomba en Washington D.C. El ataque también le quitó la vida a la ayudante personal de Letelier, Ronni Moffit, de 25 años.

A pesar de casi dos décadas de dictadura, Chile sobrevivió a la era Pinochet y se comprometió con la democracia. Aunque sigue siendo un país dividido, el pueblo chileno ha elegido a candidatos progresistas para la presidencia, como la expresidenta Michelle Bachelet. Ella y su madre fueron sometidas a torturas durante el régimen de Pinochet, mientras que su padre, un oficial de la Fuerza Aérea chilena, fue torturado hasta la muerte. El actual presidente de Chile es Gabriel Boric, de 37 años. Boric fue uno de los líderes de las protestas estudiantiles que se llevaron a cabo en ese país hace más de una década. En la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2021, Boric logró un sorprendente triunfo sobre su oponente de derecha. En su viaje a Estados Unidos para participar en la Asamblea General de las Naciones Unidas que se celebrará este mes, el presidente Boric planea realizar también un viaje adicional a Washington, D.C., con el fin de visitar el lugar donde fue asesinado Orlando Letelier.

Los actos de terrorismo son un crimen, tanto si ocurrieron el 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos o si se perpetraron en Chile el 11 de septiembre de 1973 y en los años posteriores. Henry Kissinger, que actualmente tiene 100 años, no debería ser aclamado como un veterano estadista, sino que debería ser llevado a juicio por crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad.

© 2023 Amy Goodman. Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

La buena fe


16 de septiembre de 2023. Por Marta Ruíz. La semana anterior el presidente Petro dijo en la plaza pública de El Salado, corregimiento del Carmen de Bolívar, que: “Argos se quedó con la tierra de los desplazados, no voy a acusarlos de la masacre, pero se quedó beneficiaria del fruto de la masacre y de la sangre”. De inmediato esta empresa respondió arguyendo su buena fe en la compra de 6.600 hectáreas en los municipios del Carmen y Ovejas. Quisiera aportar algunos elementos de contexto sobre ese caso que se ha convertido en un símbolo del despojo y en el mejor ejemplo de cómo funcionó el entramado de la guerra. 

Corría el año 2002 cuando el presidente Álvaro Uribe declaró a Montes de María y Arauca como zonas especiales de rehabilitación. Fueron los primeros laboratorios de la seguridad democrática, apoyados en el Plan Colombia. ¿Por qué esos dos lugares? Por el petróleo. Arauca era el principio del oleoducto Caño limón y Coveñas, en Sucre, el final. Montes de María era por tanto una región estratégica.

En el siglo pasado esta era una subregión con siete municipios de Sucre y Bolívar (hoy son 15) que estaban enclavados en un pequeño pero rico sistema montañoso entre el Rio Magdalena y el Golfo de Morrosquillo. Poblado por mestizos, indígenas y afros, fue durante todo el siglo XX el escenario de fuertes luchas agrarias contra el latifundio improductivo. De hecho, fue el sitio elegido por Carlos Lleras Restrepo para lanzar la ANUC y su reforma agraria, con discursos mucho más radicales que los de Petro contra los gamonales y terratenientes rentistas. En esos años muchas familias campesinas obtuvieron parcelas de máximo 12 hectáreas, y otras  después de 1994 cuando con la Ley 160 se retomó la adjudicación de tierras con créditos de la Caja Agraria. 

Hacia mediados de los noventa las FARC-EP -que ya estaban en la región- se hicieron fortísimas en la parte montañosa y desde ahí pretendieron dominar toda la región. Los ganaderos, cansados del secuestro y la extorsión clamaron a Carlos Castaño que enviara su ejército de matones a esa parte del Caribe. Pero como una guerra es cara y ellos no la iban a financiar, era obvio que los narcotraficantes, a la postre dueños de inmensas tierras en las partes bajas y costeras de este territorio, tendrían que entrar en la guerra y así consolidar sus rutas de comercio ilícito. 

Llegaron con la máscara de las Convivir, promovidas por el propio Estado. Para 1997 cuando estas quedaron al desnudo, sin fuero legal, los principales miembros de ellas (como Rodrigo Cadena y Eduard Cobos) se convirtieron en los jefes paramilitares de las AUC bajo el mando de Mancuso. Entonces vino la “expedición” de masacres. 

Primero fue Pichilín, un pequeño pueblo en lo alto de las montañas entre Colosó y Morroa. De allí todo el mundo se marchó, excepto un anciano que terminó hablándole a los árboles. Luego siguieron Macayepo, Chengue, El Salado, Las Brisas, Capaca, Los Guaimaros…. puedo seguir hasta llenar la página con más de 50 nombres de caseríos arrasados. Entre el año 2000 y el 2005 por lo menos un millón de campesinos de la región Caribe se desplazaron y perdieron sus tierras. Solo en el Carmen de Bolívar, otrora pueblo próspero, el 80% de los habitantes del sector rural fueron desterrados. 

Las AUC, en cabeza de Mancuso y Jorge 40, crearon un gran bloque en el norte del país que iba de Catatumbo a Urabá, de la margen del río Magdalena al mar Caribe, incluidas sus islas. Era un proyecto contrainsurgente al tiempo que mafioso. El sur de Bolívar, Catatumbo y el Bajo Cauca estaban henchidos de cultivos de coca, y laboratorios, y la cocaína se movía por este territorio y era exportada por la costa ante los ojos de todos.

Así en 2002 cuando Uribe declaró a Montes de María como zona de rehabilitación, las AUC ya dominaban la región por todos sus flancos. En lo político tenían gobernadores, alcaldes, diputados, senadores, representantes, fichas en las altas cortes, el DAS, las Fiscalía, el Incoder…etc. Tenían el poder económico pues ya eran dueños de buena parte de la tierra y de los contratos del Estado, particularmente de las regalías que recibían a borbotones Coveñas y Tolú. Todo eso se combinaba con una boyante economía del narcotráfico. 

En medio de semejante panorama, Argos compró sus primeras tierras en San Onofre, Sucre, municipio donde el temido Rodrigo Cadena tenía su cuartel general. La empresa estaba obligada a compensar el daño ambiental de su actividad cementera con siembra de bosques. Gracias a una ley de incentivos forestales, esta compensación se volvió negocio: sembrar teca, una madera fina y carísima, que tiene un mercado internacional asegurado. Es cierto, como lo dice Argos en su carta, que hicieron muchos estudios ambientales y de suelos y se dieron cuenta de que esta región tenía unas condiciones excepcionales: bosque seco tropical, y, además, pegada al golfo de Morrosquillo donde Argos también ha invertido en un puerto. La tierra era barata porque en su éxodo, la gente dejó las tierras. Argos decidió no solo quedarse sino expandirse a otros municipios y es ahí cuando pone sus ojos en El Carmen, Ovejas, etc.

A pesar de que las AUC habían supuestamente “vaciado” el territorio, las FARC-EP seguían siendo fuertes en las montañas de esos municipios y en algunas cabeceras urbanas. Las Fuerzas Armadas, en cabeza de la Infantería de Marina, se lanzaron a una guerra a muerte contra esta y otras pequeñas guerrillas que hacían inviable la región. La guerra fue terrible. Cientos de infantes de marina murieron en emboscadas, decenas de centenas perdieron las piernas, los ojos, los oídos en campos minados. Los guerrilleros también murieron por montones, pero sobre todo, desertaban, acosados por el hambre, la sed, los bombardeos y un sufrimiento inenarrable. La guerra también fue contra los campesinos y campesinas. 

Después de desmovilizadas las AUC, que habían dejado su rastro de ríos y montañas, se vivió un tiempo de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones, despojos y capturas masivas. Estas últimas fueron una práctica nefasta de la fuerza pública porque se basaron en una inteligencia sesgada, basada en la estigmatización de pueblos enteros como Ovejas donde en un solo día capturaron a 130 personas. Entre paramilitares, guerrilla y fuerza pública casi acaban con la organización campesina de un siglo.

En 2007 se produjo la “batalla” final con un bombardeo donde murió Martín Caballero. Así la guerrilla fue aniquilada en esa región. Entre tanto, el presidente Uribe y su círculo más cercano afanaba a sus paisanos en Medellín y Envigado a comprar tierras e invertir en Montes de María. La secuencia lógica que anunciaba el entonces presidente era: primero la derrota militar y luego la consolidación a través de la “confianza inversionista”. Montes de María era dibujada en las conversaciones en los clubes paisas como una tierra de promisión, un territorio a colonizar.  

Uno de los primeros en invertir fue Álvaro Ignacio Echeverría, miembro de una reconocida familia de la élite intelectual antioqueña y quien desde esos primeros años de Uribe compró un predio bastante grande en Córdoba Tetón, municipio aledaño a El Salado. Según su propio testimonio, allí contaba con la protección de la armada y el Ejército, gracias a que él, astutamente, les dio una tierra para que construyeran una base dentro de su finca. 

En diversas ocasiones él ha relatado que entre los negociantes de Medellín y Envigado, casi todos amigos de Uribe, se sabía que Argos estaba interesada en comprar diez mil hectáreas, pero ya englobadas. También suele contar que algún comandante de la Armada les pidió que invirtieran en Montes de María antes de que se produjera un retorno de los desplazados a quienes consideraban guerrilleros de civil y milicianos. 

La consolidación de la seguridad democrática se haría de la mano de los empresarios, decían algunos militares, quienes se comprometieron con la construcción de una carretera que uniera el Río Magdalena con el mar Caribe: la transversal del Montes de María. Y la hicieron. Así pues se fue creando un sesgo anti-campesino en la estrategia contrainsurgente que, alineada con cierta visión del desarrollo, aseguraba que el progreso de Colombia depende del billete de los empresarios, por encima del capital humano que tienen las regiones. 

En honor a la verdad no todos los militares actuaron bajo esa lógica y hay excepciones muy notables como la del General Rafael Colón. 

La compra masiva de tierras se hizo a una velocidad sorprendente y con todo tipo de artimañas. Para entonces la Caja Agraria en liquidación le había entregado a la central de inversiones CISA la cartera morosa de la entidad. Los negociantes accedieron a estas bases de datos y se dieron a la tarea de buscar a los desplazados en los cinturones de miseria de Sincelejo, Cartagena y Barranquilla para pedirles mediante argucias, verdades a medias y engaños, el traspaso de los títulos. 

Casi siempre exhibían el saldo de las deudas, los asustaban con las acciones que podría emprender el banco para luego ofrecerles su “ayuda” con la deuda y encima les darían doscientos o trescientos mil pesos por hectárea. Mucha gente sintió que le estaban haciendo un favor. Los intermediarios tomaron la tierra y a cambio les dejaron a los campesinos la desesperanza, el miedo, la desprotección y la derrota. Se trató de una contrarreforma agraria exprés. 

Ya es leyenda, pero absolutamente cierto, que para consumar esta operación las notarías trabajaron 24 horas seguidas durante varias semanas. Había que acelerar porque otra parte de la institucionalidad, la que intentaba el retorno de los desplazados, anunciaba la protección de las tierras y la prohibición de su venta hasta tanto no se comprobaran las circunstancias en las que se daban estas transacciones. No faltó quien dijera que era una medida contra el “libre” mercado. 

Quiero destacar un elemento común en varios de los “negociantes” de tierras con los que hablé en aquella época: el racismo y el desprecio que expresaron por los campesinos de Montes de María. Un alto directivo de Colanta, que fue uno de los compradores, me explicó que la tierra en manos de los campesinos era un desperdicio porque “ellos no saben trabajar la tierra”. Expresaba aquel viejo prejuicio de que “los costeños no trabajan” y cierta amargura de que tierras tan privilegiadas estuviesen siendo usadas para cultivos de subsistencia. 

En la misma línea, un directivo de Argos también mencionó con orgullo, frente a un bosque de Teca que: “nosotros les enseñamos a trabajar a estas personas. Ellos no sabían ni cumplir horarios”. Los argumentos de Echeverría son más simples. Como el típico paisa avispado que dibuja don Tomás Carrasquilla en sus cuentos, argumenta que así son los negocios. Y que compró a 200 mil pesos hectárea y vendió a tres millones porque esa era la tajada que merecía por las vueltas que tuvo que hacer. A todos estos personajes les compró Argos las tierras ya aglomeradas.

La Corte Suprema de Justicia ha dicho en varias sentencias que la buena fe se presume de entrada en cualquier caso, pero, la buena fe exenta de culpa, debe ser probada. Como se sabe, la ley de víctimas invirtió la carga de la prueba: es Argos quien debe demostrar que actuó de manera ingenua. Pero hasta ahora en los casos litigados en restitución de tierras la empresa no ha podido demostrar su ausencia de culpa ni su buena fe. 

Por el contrario, con base en los hechos anteriores, la justicia ha dicho que Argos no cumplió con la debida diligencia que se espera de una empresa multinacional que cotiza en las grandes bolsas del mundo; que está entre los cinco grupos más poderosos del país; y que para remate hace parte de pactos globales por las buenas prácticas en derechos humanos. 

Según los jueces, es improbable que una empresa de su tamaño y capacidad ignorara el contexto en el que se produjeron las compras ventas de tierras, menos aún sus implicaciones. En varias sentencias se califica la conducta de Argos como una forma de despojo. 

En un terreno puramente ético se puede decir que la empresa actuó de manera oportunista y negligente. Los directivos de entonces se comportaron como simples negociantes y no como empresarios serios y modernos. Este caso demuestra que en la guerra se tejieron entramados de intereses donde cada quien se metió al baile cuando le tocaron la música que le gustaba. Y también es la prueba fehaciente de que en la guerra hubo perdedores netos, como los campesinos; pero también grandes beneficiarios. 

A favor de Argos hay que decir que una vez se aprobó la Ley de Víctimas y el escándalo de las compras masivas se convirtió en un riesgo reputacional, el grupo empresarial canceló su proyecto en esos municipios. Creó la Fundación Crecer en Paz, que se mantiene bajo su tutela para el manejo de las 6.600 hectáreas ya adquiridas. Una parte de ellas han sido devueltas a los campesinos a través de procesos judiciales. En el papel actual de la Fundación en ese territorio tiene tanto defensores como detractores. 

Altos directivos de la empresa han reconocido como un error el no haber tenido en cuenta a las comunidades. Ellas se oponen al monocultivo de madera y defienden la cultura campesina y la diversidad en sus modos de producción que los convirtió durante mucho tiempo en la despensa alimentaria del Caribe. Montes de María no era un territorio baldío urgido de colonización empresarial como se decía en ciertos círculos de Medellín. Era el hogar de mucha gente que había luchado fervorosamente para estar allí. 

Como un acto de reparación, Argos construyó la carretera de El Salado. En el camino de la no repetición se dotó de un manual para la compra de bienes inmuebles que aplica para todas sus transacciones futuras. También acaba de donar mil hectáreas sanas para que el gobierno las incluya en su reforma agraria. Ejemplo que deberían seguir otros empresarios. 

Sin embargo, es una lástima que Argos mantenga su anacrónico discurso sobre la buena fe que la llevó a esas compras, en lugar de reconocer con gallardía que su actuación fue oportunista e incentivó el despojo. Debe pedir perdón. Eso incrementa su reputación y sanar un poco esas heridas. En un escenario de reconciliación, Argos podría pasar de ser el villano a convertirse en un actor relevante del desarrollo sostenible y humano. Un desarrollo económico que conduzca a la paz que tanto se merecen los Montes de María.

15.9.23

¡Abajo los godos!


15 de septiembre de 2023. Po Patricias Lara Salive (Tomado de El Espectador). ¡Este país se ha godificado de una manera atroz! Tanto escándalo que han hecho con la reforma agraria del presidente Gustavo Petro, y la del presidente Carlos Lleras Restrepo fue mucho más de izquierda, más avanzada: Lleras contemplaba la expropiación de las tierras inadecuadamente explotadas, mientras que Petro, hasta ahora, lo que ha dicho es que les comprará las tierras a los ganaderos para distribuirlas luego entre los campesinos.

La historia, en resumen, es la siguiente: en 1961, siendo presidente Alberto Lleras Camargo, el entonces senador Carlos Lleras impulsó y logró la aprobación de la Ley 135 de reforma agraria, que establecía la entrega de tierras a los campesinos carentes de ellas, la adecuación de tierras para incorporarlas a la producción y su dotación con servicios sociales básicos y otros apoyos complementarios. En ese mismo año se creó el Instituto Colombiano de Reforma Agraria (Incora), cuyo primer director fue Enrique Peñalosa Camargo (hombre extraordinario, padre del exalcalde Enrique Peñalosa Londoño), quien después fue ministro de Agricultura de Carlos Lleras. Los dos Lleras y Peñalosa iniciaron la reforma agraria, la cual después fue frenada por el siguiente presidente conservador, Guillermo León Valencia. Pero luego, durante el gobierno de Carlos Lleras, la reforma agraria se convirtió en una de sus principales prioridades. (Recuerdo que en esa época a mi tía Amelia Lara le “incoraron” —es decir, le expropiaron— la finca).

Carlos Lleras, por su política agraria, soportó una fuerte oposición de los sectores latifundistas. Entonces creó la Asociación Nacional de Usuarios Campesinos (ANUC), similar a los Comités Municipales para la Reforma Agraria que quiere crear el Gobierno de Petro para promover “la movilización y organización campesina”, mediante un proyecto de decreto que encendió la polémica esta semana.

Así, pues, en su gobierno Carlos Lleras impulsó la reforma agraria, con expropiaciones de tierras improductivas y construcción de distritos de riego, etc.

Pero llegaron los godos y se la tiraron: el sucesor de Lleras Restrepo, el conservador Misael Pastrana, firmó con congresistas y latifundistas el Pacto de Chicoral el 9 de enero de 1972, cuyo propósito fue frenar la reforma agraria.

¿Saben cuál fue una de las consecuencias de ese famoso pacto? Debido a la inmensa frustración que generó en los campesinos el frenazo en seco de la reforma agraria, muchísimos de ellos se sumaron entonces a las FARC y al EPL y, especialmente, fortalecieron el ELN, que había quedado diezmado por la Operación Anorí, ocurrida entre agosto y octubre de 1973, en la que murieron sus dirigentes Antonio y Manuel Vásquez Castaño.

Y ahora estamos en las que estamos, con el 93 % de la tierra en poder del 7 % de la población.

Le pregunté al historiador Álvaro Tirado Mejía (para no quedar ante ustedes de llerista dogmática) qué diferencia hay entre la reforma agraria de Petro y la de Carlos Lleras. Él me respondió: “La de Lleras era más avanzada, había sido precedida por un amplio debate nacional y estaba sustentada en una ley. En la de Petro hay ideas buenas, pero no tiene una sustentación clara. Hasta ahora son proyectos sin un rumbo definido”.

De modo que a definir el rumbo, presidente. La reforma agraria debe hacerse bien y rápido. De lo contrario, esa nueva frustración haría que se le incendiara el país.

www.patricialarasalive.com, @patricialarasa

13.9.23

Reflexiones sobre la Reforma Agraria


13 de septiembre de 2023. Por Piedad Córdoba. La propuesta de reforma agraria que plantea el Gobierno del Presidente Gustavo Petro es demasiado importante, tal vez es la propuesta más importante del Gobierno del cambio. Ha generado reacciones negativas en sectores de las elites, pero también apoyos de diferentes sectores. 

Quiero recordar lo que fue el pacto de Chicoral, un acuerdo entre el gobierno Pastrana, congresistas y terratenientes para frenar la reforma agraria intentada en los 60 mediante la lay 135 de 1961 por Lleras Camargo.

Una situación muy parecida a la vivida en los años 70, es la que estamos viviendo hoy con esa resistencia de élites hoy a la reforma rural del Acuerdo de Paz de la Habana y a los cambios en el campo propiciados por este gobierno de Petro y Francia.

Para ver la intervención completa de la Senadora Piedad Córdoba en la sesión plenaria del Senado de la República del 12 de septiembre de 2023. 

https://fb.watch/n0MriQgpda/


10.9.23

¿Quién dijo luz en medio de tanta oscuridad? - Disertaciones del Crepúsculo


10 de septiembre de 2023. Por  Armando Palau Aldana. Antes de iniciar septiembre, la Ministra de Ambiente Susana Muhamad, expidió la Resolución 862 del 31 de agosto de 2023 para modificar la reglamentación existente desde el año 2006 sobre elección de los dos Consejeros Directivos ante las Corporaciones Autónomas Regionales por parte de las organizaciones ambientalistas no gubernamentales. 

Para justificar esta nueva reglamentación, en los considerandos de la Resolución 862 se dice que se requiere fortalecer el procedimiento de elección de dichos representantes, mediante la aplicación de los principios de máxima publicidad, transparencia, acceso a la información pública, democratización del procedimiento, cualificación de los electores y promoción del control social, lo cual no pasó de ser un verdadero sofisma de distracción. 

Veamos en detalle: solo se permite la habilitación para votar a las ONG’s que hayan realizado durante los 3 últimos años proyectos y actividades de protección al medio ambiente y los recursos naturales renovables, certificados por las entidades públicas o privadas beneficiarias o que financiaron o contrataron su desarrollo, siendo esta figura civil o comercial la preponderante y el logro los resultados concretos, puntuales, positivos del alcance de un objetivo, una meta, un desafío mediante los cuales se complete un proyecto de manera satisfactoria. 

Se mantiene la conformación de un Comité Verificador, nombrado por los Directores de las Corporaciones Autónomas Regionales, para la revisión de estos requisitos que habilitarán a las ONG’s que podrán participar en la Reunión de Elección en donde serán elegidos los representantes que obtenga el mayor número de votos, los cuales podrán ser reelegidos. 

De esta manera, la Ministra de Ambiente está demostrando una vez más, que del dicho al hecho hay mucho trecho, toda vez que las actividades ambientales que no obedezcan a criterios de financiación externa pública o privada no podrán participar en la conformación de los Consejos Directivos de las CAR, es decir, aquellos que con recursos propios y su propio talento humano realizan jornadas ambientalistas están marginados del poder político que entraña la gestión estatal del entorno y su oferta ambiental.  

Como quien dice: luz en los grandes auditorios internacionales y oscuridad en los pasillos de la Casa Grandes, menoscabando el propósito de Colombia como potencia mundial de la vida, porque el destellante discurso ambientalista del Presidente Petro en Nueva York, Nueva Delhi, Davos, París, Luxemburgo y Belém do Pará, no coincide con la vocería de su Ministra de Ambiente, una petrista pura sangre que le acompaña desde los tiempos de la alcaldía de Bogotá y quien hace gala a la palabrería de su politología. 

Se negó a aplicar el principio constitucional de no reelección presidencial, permitiendo que se perpetúe la reelección de la politiquería y la corrupción en el sector de una vasta red de organizaciones contractuales interconectadas a través de los inveterados Consejeros Directivos con los Directores y el erario. 

También se quiebra el fortalecimiento y democratización del procedimiento de elección de dichos representantes, pues a pesar de haber sido insistentemente sugerido al Viceministro de Ordenamiento Ambiental y al Director del Sistema Nacional Ambiental, no establecieron el sistema del cuociente electoral para garantizar el acceso de las minorías, el que incluso está establecido para la elección de alcaldes ante los mismos Consejo Directivos. 

La Ministra de Ambiente está dejando que el poder de la maquinaría contratista siga colocando la mayoría de los votos y asegure la continuidad de Consejeros Directivos en nombre de las ONG’s ambientales, para que le aprueben a los actuales Directores su reelección, su Plan de Acción y sus Presupuestos anuales, habilitadas a través de su Comité Verificador para ser electoras y reelegidas. 

Incluso ayer en la clausura de la Conferencia Latinoamericana y Caribeña sobre Drogas en Cali, el Presidente Petro exclamó: “Yo les demando desde aquí, desde mi Latinoamérica herida, acabar con la irracional guerra contra las drogas”, sin embargo, continúa con la irracionalidad de avalar la construcción de una Base Militar con Fondo Antinarcóticos de Estados Unidos en el Parque Natural Isla Gorgona, un frágil santuario de biodiversidad”. 

Mientras tanto en la vitrola suena el tango “Yo sé que no me engaño” escrita por Abel Aznar y musicalizada por Alberto Nery: “No me engaño, yo sé que no me engaño,/no creas que no entiendo, la cruz que estás sufriendo./Los besos que me das no tienen alma,/no hay nada en tu mirada ni en tu voz./Callas, y es tu piedad/mucho peor que ver la realidad,/enfrentarme con tu palabra cruda/y oír brutal, desnuda, la verdad...”. 


De Alabama a Florida, la lucha por el derecho al voto continúa en Estados Unidos


10 de septiembre de 2023. Por Amy Goodman y Denis Moynihan. En mayo de 1901, 150 hombres blancos se reunieron en la ciudad de Montgomery para reescribir la Constitución del estado de Alabama. Estos hombres eligieron a John Knox, un destacado abogado, para presidir la convención. En su discurso de apertura, Knox expresó: “¿Qué es lo que queremos hacer? Establecer la supremacía blanca en este estado […]; debemos establecerla por ley, no por la fuerza o el fraude”. Y añadió: “Proteger la sacralidad del voto en cada rincón del estado es nuestro deber supremo”. La nueva Constitución del estado legitimó y estableció un marco formal para el racismo al que estaban sometidas las personas negras de Alabama, al privarlas del derecho al voto y endurecer aún más las leyes segregacionistas de Jim Crow.

En Alabama se gestaron muchos de los mayores logros del movimiento por los derechos civiles. La Ley del Derecho al Voto de 1965 fue promulgada pocos meses después de la histórica marcha por los derechos electorales que tuvo lugar desde la ciudad de Selma hasta Montgomery, capital de Alabama, ese mismo año. El 80% de la población del condado de Lowndes, Alabama, era negra y, sin embargo, ni uno solo de los residentes negros del condado estaba inscrito en los padrones electorales. El pasado noviembre, más de 120 años después de la ratificación en 1901 de la Constitución racista de Alabama, los ciudadanos finalmente la modificaron.

Sin embargo, en la actualidad, tanto las supermayorías blancas que controlan las dos cámaras de la legislatura de Alabama, así como la gobernadora republicana Kay Ivey, quien también es blanca, continúan quitando representación electoral a la comunidad negra.

La redistribución con sesgo racial de los distritos electorales congresuales de Alabama fue una de las estratagemas que se llevaron a cabo en ese sentido. En 2021, los legisladores de Alabama rediseñaron el mapa de los distritos electorales congresuales del estado, manipulando la demarcación de los distritos de manera tal de reducir a un solo distrito lo que originalmente deberían haber sido dos distritos congresuales de mayoría negra. Organizaciones de defensa de los derechos civiles y electorales presentaron una demanda, y un tribunal federal rechazó el nuevo mapa congresual y determinó que éste violaba la Ley del Derecho al Voto. La Corte Suprema de Estados Unidos dio la razón al tribunal y ordenó que se rediseñara el mapa. La legislatura del estado elaboró un nuevo mapa, pero desafió la orden del máximo tribunal estadounidense y mantuvo un solo distrito electoral de mayoría de población negra.

Este segundo mapa manipulado fue rechazado de nuevo, esta vez por un panel de tres jueces federales, dos de los cuales fueron designados por Trump. En su fallo, los jueces se declararon “profundamente preocupados” por el hecho de que los legisladores hubieran desafiado la autoridad de la Corte y dispusieron que un árbitro designado por el tribunal —conocido como “maestro especial”— y un cartógrafo trazaran el nuevo mapa que Alabama deberá utilizar para las próximas elecciones presidenciales de 2024.

En todo el sur de Estados Unidos se están librando batallas judiciales similares para preservar el derecho al voto de la población negra y se han interpuesto demandas en los estados de Georgia, Tennessee, Luisiana y Florida. El gobernador de Florida y precandidato presidencial del Partido Republicano, Ron DeSantis, vetó el mapa más reciente elaborado por la legislatura del estado y forzó la adopción de uno que él mismo impulsó. Un juez rechazó el mapa propuesto por DeSantis por considerar que este había sido manipulado con sesgo racial.

El obispo William Barber, fundador y director del Centro de Teología Pública y Políticas Públicas de la Escuela de la Divinidad de la Universidad de Yale, dijo a Democracy Now!: “DeSantis y quienes lo apoyan no quieren hablar de lo que verdaderamente está pasando [en Florida]. Por eso redistribuyen los distritos electorales de manera ilegal. […] Las estrategias racistas que restringen la participación electoral [de la población negra] provocan muertes, porque cuando se limita el derecho al voto y se despoja de representación a la población negra, se permite que personas extremistas sean elegidas. Estas, una vez en sus cargos, pueden obstaculizar el acceso a la atención médica, la obtención de salarios dignos y la lucha contra la pobreza. Y cuando se hacen esas cosas, la gente muere. Las malas políticas públicas provocan muertes. La retórica racista y la división pueden crear un contexto de muerte, dar a la gente licencia para matar. Todo eso es [potencialmente] mortal”.

El obispo Barber habló con Democracy Now! tras un nuevo tiroteo masivo mortal en Estados Unidos, esta vez en la ciudad de Jacksonville, Florida. El sábado 26 de agosto, un supremacista blanco mató a tiros a tres personas negras en una tienda de la cadena Dollar General y luego se disparó a sí mismo. El rifle semiautomático del atacante tenía unas esvásticas dibujadas. Las fuerzas de seguridad han afirmado de manera contundente que la masacre tuvo motivaciones racistas. La cobertura informativa del tiroteo masivo quedó en un segundo plano cuando el huracán Idalia azotó Florida, pero la comunidad negra de Jacksonville no ha olvidado lo ocurrido.

En conversación con Democracy Now!, Rodney Hurst, un activista por los derechos civiles, historiador y escritor de Jacksonville, expresó: “Este huracán de racismo con el que hemos estado lidiando en la comunidad de Jacksonville no es nuevo”. De adolescente, Hurst lideró protestas en los bares segregados de Jacksonville, a los que tenían prohibido concurrir las personas negras. El 27 de agosto de 1960, en lo que se conoció como el “Sábado del hacha”, estos jóvenes que se manifestaban de manera pacífica en el marco de estas sentadas fueron atacados por una turba de 200 personas blancas armadas con hachas y bates de béisbol. El tiroteo en la tienda de Dollar General se produjo en coincidencia con una actividad que Hurst y otras personas planeaban realizar para conmemorar el aniversario número 63 de aquel ataque. La masacre de Jacksonville ocurrió también al mismo tiempo que decenas de miles de personas se congregaban en la ciudad de Washington D.C. con motivo del 60 aniversario de la Marcha sobre Washington de 1963, la gran manifestación en la que Martin Luther King pronunció su histórico discurso “Yo tengo un sueño”.

Los logros alcanzados a lo largo de varias décadas de lucha pueden desvanecerse en un abrir y cerrar de ojos. Para ello se está recurriendo a diversas tácticas, como eliminar la enseñanza de la historia de la comunidad negra de los planes de estudio estatales, manipular los mapas electorales, excluir a ciudadanos de los padrones electorales y limitar el derecho al voto de las comunidades de color. Todo esto está sucediendo ahora mismo en legislaturas estatales de todo el país. Solo una fuerza más poderosa, el poder del pueblo, podrá hacer retroceder esta marea.

© 2023 Amy Goodman, Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

3.9.23

La Encrucijada Jurídica de las Ballenas Jorobadas y su Mundo Marino - Disertaciones del Crepúsculo


3 de septiembre de 2023. Por Armando Palau Aldana. La Encrucijada Jurídica de las Ballenas Jorobadas y su Mundo Marino. Guapi, tierra que vio nacer a Helcías Martán Góngora el Poeta del Mar, como le apellidó Neruda, fue embarcadero, faro, puerto y albergue de los legionarios de la Expedición Gorgona 2023: Francisco Cabrera Gutiérrez, Rubén Chávez López y Armando Palau Aldana. La misión tenía varias aristas: saludar a las Ballenas Jorobadas, los Delfines Moteados, las Tortugas Carey, los Monos Capuchinos, los Lagartos Azules, los Murciélagos Fruteros, las Serpientes Coral Gorgona y los demás seres vivos que conforman el biodiverso mundo marino de la Isla Ciencia.

También estaba establecido el propósito de ejercer veeduría al estado de las licenciadas obras de la Base Militar en el Parque Natural Gorgona, avaladas por la Ministra de Ambiente, Susana Muhamad, y por el Director de la Autoridad de Licencias Ambientales, Rodrigo Negrete, altos funcionarios del Gobierno Petro, lo que hace suponer que esa vocería representa el pensamiento del Presidente, aunque sea esencial escuchar su postura sin intermediación para identificar la concordancia o discrepancia con su taquillero discurso ambiental ante el mundo.

En la última semana de julio solicitamos autorización para albergarnos en la casa que hospeda a la Comisión Científica de Gorgona, pero casualmente para la primera semana de agosto, desde la Dirección Regional del Instituto Colombiano Agropecuario, se emitió una advertencia sanitaria de restricción de ingreso a Isla Gorgona para identificar un probable brote de gripa aviar, la cual sirvió de sustento para que el Director de Parques Nacionales cerrara la entrada al Parque Gorgona y nos negara adicionalmente permiso para una breve inspección periodística.

En cambio, en una evidente discriminación, el Director de Parques le permitió el ingreso a la enconada y antipetrista periodista española Salud Hernández, durante la cuarentena por la Influenza Aviar decretada entre marzo a junio, epidemia cuya tasa de mortalidad de Pelícanos fue de 1600, mientras la actual solo llega al 10% aún sin diagnóstico veterinario contundente. Por ello la Expedición Gorgona no pudo arribar a la isla y solo pudimos hacer un avistamiento de paso hacia Playa Bazán en las lanchas de los Hermanos Aguiño.

Encontramos unos cinco tríos de Ballenas Jorobadas (la parturienta Yubarta, su ballenato y un macho escolta), dos pequeños Delfines Moteados y una Tortuga Carey, quienes arribaron a nuestro encuentro para legitimar el poder de representación judicial de abogados de oficio ante las autoridades ambientales, el Tribunal de Cundinamarca, el Consejo de Estado y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en Washington y ésta semana ante la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas en Ginebra

La lucha por la defensa de estos míticos seres vivos ha sido una verdadera encrucijada jurídica, algunos despistados nos han manifestado su temor reverencial por nuestro enfrentamiento con el Fondo Antinarcóticos de Estados Unidos, algunos Petristas nos han insinuado la inconveniencia político electoral de este arduo debate, mientras que la socarronería pulula por el Ministerio de Ambiente, la Autoridad de Licencias Ambientales y la Sección Quinta del Consejo de Estado, además del silencio de la Comisión Interamericana de Derechos.

Nuestra Interamericana Corte de Derechos Humanos en consulta del Estado de Colombia (noviembre 2017), justipreció que la degradación del medio ambiente puede causar daños irreparables en los seres humanos, por lo cual un medio ambiente sano es un derecho fundamental para la existencia de la humanidad, aún en ausencia de certeza o evidencia sobre el riesgo a las personas individuales, por su importancia para los demás organismos vivos con quienes se comparte el planeta, también merecedores de protección en sí mismos.

Hace ya un lustro, el Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos humanos y el medio ambiente, dijo que los Estados deben abstenerse de vulnerar los derechos humanos causando o permitiendo que se causen daños ambientales; proteger frente a las injerencias perjudiciales en el medio ambiente procedentes de otras fuentes, y adoptar medidas efectivas para garantizar la conservación y el uso sostenible de los ecosistemas y la diversidad biológica, de los que depende el pleno disfrute de los derechos humanos.

Esta férrea e indeclinable defensa de esas hermosas Ballenas Yubarta, que arquean su lomo al exhalar e inhalar el aire de sus poderosos pulmones en la superficie de los mares de Poseidón y por tanto distinguidas como Jorobadas, y todo su mundo marino, ha sido una verdadera encrucijada jurídica porque ciertamente existe un fuerte lobby de la diplomacia gringa en el alto gobierno y corporaciones judiciales al que nos enfrentamos con estoicismo, por eso se hace pertinente acudir a una mayor independencia del Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

El silencio de Petro sobre los cuestionamientos a la construcción de la Base Militar financiada por el Tío Sam como también el mutismo de Francia, no nos dejan otra opción que acudir a los ambientalistas del Parlamento Europeo para generar opinión pública internacional, para atajar ese discurso que se va tornando de doble moral cuando nos recuerda el adagio que pregona “luz en las calles del mundo y oscuridad en la casa grande” que se anuncia como potencia mundial de la vida, al permitir horadar la sala de partos de los Ballenatos y desove de las Tortugas Carey.

Aunque respaldamos a viva voz la elección de este gobierno de transición, respecto de la Base Militar en el Parque Natural Gorgona toda esta farsa nos evoca “Mentira”, el tango que en 1932 Celedonio Flores escribió y Francisco Pracánico musicalizó; “Muñequita de trapo/que yo adoré santamente/y fingías quererme.../¡Mentira, mentira! ¡No tiene perdón!/(…)/ No te vengo a mendigar/cariños que tal vez/a otros le entregaste/como a mí,/ni me arrepiento/de haberte querido así”.


Cali, 3 de septiembre de 2023.


27.8.23

De Irán en el 53 a EE.UU. en 2021: una historia de golpes de Estado perpetrados por EE.UU. que finalmente llega a casa


27 de agosto de 2023. Por Amy Goodman y Denis Moynihan. El 19 de agosto se cumplieron 70 años del derrocamiento de Mohammad Mosaddegh, el primer líder político iraní elegido democráticamente como primer ministro de ese país. Este derrocamiento constituyó el primer golpe de Estado de la era moderna orquestado por Estados Unidos y signó el comienzo de décadas de golpes de Estado, asesinatos y “cambios de régimen”. Mientras el sombrío aniversario de aquel primer golpe en Irán generó escasa atención en Estados Unidos, un intento de golpe de Estado estuvo en la primera plana de las noticias. Esta semana comenzaron a entregarse a las autoridades judiciales de Georgia los imputados en el caso presentado contra Donald Trump y 18 cómplices por intentar revocar los resultados de las elecciones presidenciales de 2020 en dicho estado. Esta es la segunda imputación que recibe el expresidente Trump por intentar realizar un golpe de Estado contra Estados Unidos tras su derrota en las elecciones presidenciales de 2020. Si bien la muchedumbre violenta convocada por Trump que irrumpió en el Capitolio de Washington D.C. estuvo a punto de impedir el traspaso pacífico del poder, los actos de violencia que se perpetraron el 6 de enero de 2021 no se comparan con la cantidad de sangre derramada en las innumerables intervenciones que Estados Unidos patrocinó alrededor del mundo.

El Gobierno del presidente Dwight Eisenhower participó directamente en el derrocamiento de Mossadegh. Aunque contó con más ayuda. En 1953, la CIA tenía tan solo seis años de existencia, mientras que la agencia de espionaje británica conocida como MI6 llevaba décadas funcionando, tenía dos guerras mundiales en sus espaldas y había fomentado diversos levantamientos y complots alrededor del mundo mientras Gran Bretaña luchaba por mantener su imperio en decadencia. En los años 50, el recurso vital del imperio británico era el petróleo, el cual era bombeado desde los yacimientos petrolíferos iraníes por la compañía británica Anglo-Iranian Oil Company. En 1951, cansado de que el país sea saqueado, el Parlamento iraní decidió nacionalizar su industria petrolera. La iniciativa fue liderada por Mohammad Mosaddegh, quien poco después fue elegido primer ministro del país asiático. Mosaddegh ocupó el cargo apenas poco más de un año, al tiempo que Estados Unidos y el Reino Unido conspiraban para recuperar el control del petróleo iraní.

El grado de protagonismo que tuvo la MI6 en el complot de la CIA para derrocar a Mossadegh fue revelado recién en 2019, cuando se estrenó el notable documental “Golpe del 53”. La película, dirigida por Taghi Amirani, un físico de origen iraní que se convirtió en cineasta, muestra cómo un agente del MI6 llamado Norman Darbyshire fue quien realmente dirigió el golpe de Estado en Irán, una información que se mantuvo mucho tiempo en secreto.

En conversación con Democracy Now!, Amirani dijo: “Todos crecimos con la idea de que la CIA llevó adelante el golpe de Estado bajo el liderazgo de Kermit Roosevelt”. Amirani se refiere a Kermit Roosevelt, quien fue reclutado por el entonces director de la CIA, Allen Dulles, y su hermano, el entonces secretario de Estado, John Foster Dulles, para ser el representante de la Agencia en el golpe de Estado iraní. Kermit Roosevelt, que era nieto del presidente Theodore Roosevelt, concedió numerosas entrevistas, en las que prácticamente presumía haber ingresado un millón de dólares en Irán para financiar el golpe de Estado y haber gastado solamente 60.000 dórales para llevarlo a cabo.

En su conversación con Democracy Now!, Amirani profundizó sobre este tema: “Kermit era más bien un hombre que llevaba y traía dinero, un aventurero”. En cambio, en referencia al principal agente del MI6 en Irán, Amirani explicó: “Darbyshire se había desempeñado como soldado en Irán desde los 19 años. Es probable que él hablara persa mejor que yo. Él había recorrido las calles iraníes. Realmente entendía la psiquis de los grupos iraníes, tal como dice en la entrevista que aparece en nuestra película. Sabía cómo dirigirse a ellos, cómo manejarlos, qué hilos tocar”.

La investigación que Amirani realizó para el documental “Golpe del 53” sacó a la luz pilas de información y materiales sumamente importantes que habían quedado en el olvido. Entre esos materiales, encontró la transcripción de una entrevista que le habían realizado a Darbyshire. Cuando el primer intento de golpe de Estado dirigido por la CIA fracasó, grupos de mercenarios contratados por Darbyshire se lanzaron violentamente a las calles de la ciudad de Teherán, rodearon la casa de Mossadegh y, con la ayuda de oficiales rebeldes del Ejército, atacaron su vivienda y lo arrestaron.

Luego, Estados Unidos y Gran Bretaña instalaron a un títere, Mohammad Reza Pahlavii, como nuevo sha de Irán. Pahlavi gobernó durante un cuarto de siglo y, bajo la supervisión de la CIA, creó el servicio de inteligencia y seguridad interior SAVAK, un brutal aparato de seguridad del Estado iraní que aterrorizaba y asesinaba a los ciudadanos iraníes que se atrevían a manifestar su oposición al Gobierno. En 1979, el sha fue derrocado por la Revolución iraní, lo que dio paso a la instauración del estricto Gobierno teocrático que persiste hasta la actualidad.

La investigación de Amirani lo llevó a buscar información en el Archivo de Seguridad Nacional, una organización sin fines de lucro ubicada en Washington D.C. que custodia documentos clasificados del Gobierno estadounidense para que el público pueda tener acceso a ellos. Un documento clave de la CIA que el Archivo de Seguridad Nacional obtuvo en 2013 dice: “El golpe de Estado militar que derrocó a Mossadeq y a su gabinete del Frente Nacional se llevó a cabo bajo la dirección de la CIA, como un acto de política exterior de Estados Unidos que fue concebido y aprobado por los niveles más altos del Gobierno”.

En un estremecedor video incluido en el documental “Golpe del 53” se puede ver una serie de cajas alineadas a lo largo de la pared de la sala de lectura del Archivo de Seguridad Nacional que contienen documentación sobre los sucesivos golpes de Estado, intentos de golpe de Estado e intervenciones militares patrocinados por Estados Unidos que tuvieron lugar tras el derrocamiento de Mossadegh:

Arbenz (Guatemala, 1954), Lumumba (Congo, 1961), Trujillo (República Dominicana, 1961), Ngo Dinh Diem (Vietnam, 1963), Goulart (Brasil, 1964), Sukarno (Indonesia, 1965), Allende (Chile, 1973) y otros, que van desde la invasión de Granada en 1983 a las guerras en Nicaragua y El Salvador en los años ochenta, pasando por los continuos intentos para derrocar a los Gobiernos de Cuba y Venezuela y la invasión y ocupación de Irak.

Esperemos que el hecho de tener que confrontar un intento de golpe de Estado a nivel local, con los múltiples procesamientos de Donald Trump y sus coacusados, promueva una reflexión profunda sobre los violentos antecedentes que tiene nuestro país en relación a la planificación de golpes de Estado en el extranjero. A 70 años del golpe de Estado en Irán, podríamos decir que esa autocrítica debería haberse hecho ya hace mucho tiempo.

© 2023 Amy Goodman. Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 800 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 450 en español. Es co-autora del libro “Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos”, editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

23.8.23

Guatemala: ¿Estamos ante una “nueva primavera”?


23 de agosto de 2023. Por Marcelo Colussi. Definitivamente el campo popular ha perdido muchísimo en estos últimos años. Conforme con lo sucedido en todo el mundo, el triunfo de los planes neoliberales y el anticomunismo feroz que nos dejó la primera Guerra Fría (ya estamos viviendo la segunda), los avances y conquistas de los de a pie retrocedieron en forma fenomenal. En Guatemala, si bien después de la Firma de la Paz en 1996 se habían abierto algunas tímidas esperanzas de cambio, con las últimas administraciones presidenciales (Otto Pérez Molina, Jimmy Morales, Alejandro Giammattei) esos mínimos avances desaparecieron completamente.

La actuación de la Cicig durante un corto período de tiempo (cuando así lo determinó Washington, solo a su conveniencia) marcó un momento de “respiro” en la sociedad, porque se sentía que se actuaba contra la corrupción galopante que se había instalado. No debe olvidarse al respecto, tal como dijo uno de los apresados por esa cruzada anticorrupción que se desató en el 2015, que se detuvo a la Línea 1, pero jamás se tocó -ni parece que se vaya a tocar nunca- a la Línea 2. 

Desde ese entonces, la corrupción pasó a ser, en términos mediáticos, el problema principal del país. Los “malos de la película” fueron los mandatarios venales que, con sus robos y fechorías, “empobrecen al pueblo”. Verdad a medias. La corrupción existe, sin dudas, pero es efecto de un sistema basado en la explotación de las grandes mayorías trabajadoras al que llamamos “capitalismo”. Los hechos corruptos, que aparecen en todos los gobiernos del mundo, en el Norte próspero y en el Sur empobrecido, no son la real causa de las penurias de las poblaciones: es la forma en que se distribuye la riqueza. Esos funcionarios corruptos, que se mueven con características delincuenciales -¿qué diferencia sustancial hay entre un ladrón de celulares, un pandillero que pide extorsión o un político robando un presupuesto público?- son producto de un sistema injusto en sus raíces. Esos funcionarios, que lo que menos parecen ser es “servidores públicos”, son una excrecencia dentro de un sistema en sí mismo perverso y corrupto. 

De todos modos, desde hace un tiempo el llamado Pacto de Corruptos (clase política impresentable, crimen organizado, cierto empresariado voraz) ha ido copando todas las estructuras del Estado, asegurándose un clima de completa impunidad para sus oscuros negociados, manejados como mafias al peor estilo de Al Capone. Para la presente elección contaban con que repetían un triunfo en la presidencia, afianzando y profundizando una sangría a los recursos públicos de forma inmoral. Pero la población reaccionó. El voto popular dijo no a esa avanzada gangsteril, dando como ganador a una propuesta renovadora: el Movimiento Semilla. 

Definitivamente, el triunfo de Bernardo Arévalo constituye una bocanada de aire fresco en una atmósfera irrespirable como la que se tenía en el país últimamente, con grupos mafiosos manejando los gobiernos (nacional y municipales) con criterios de banda delincuencial, con un tufillo que apestaba y que llevó a la población a decir “basta”. 

En el medio de la desazón generalizada que se vivía, con abusos de poder por parte del gobierno rayanos ya en el autoritarismo de una dictadura disfrazada de democracia, la aparición de Semilla es una buena noticia. Ahora bien: ¿qué se puede esperar realmente de este nuevo gobierno a partir de enero del 2024? Seamos realistas sin perder la dimensión en el análisis. Tan bochornoso era el clima imperante que una propuesta de reforma quiere verse como una “nueva primavera” (remedando así la “primavera democrática” de 1944). Ojalá lo sea, pero todo indica que no deberíamos hacernos especiales expectativas.

Esto no es un llamado al derrotismo, sino al realismo. Las propuestas del Movimiento Semilla, surgidas a partir de las movilizaciones anticorrupción del 2015, no representan en realidad proyectos de transformación social. Se centran básicamente en un esquema de transparentización de la función pública, intentando eliminar la corrupción. Pero es sabido que esas estructuras enquistadas en el Estado desde hace décadas, harán lo imposible por resistir. De hecho, en el Congreso no tiene mayoría, y el gobierno será una disputa permanente contra los poderes más oscuros. 

En este momento, recién transcurridas las elecciones, se puede vivir un clima de euforia, sintiéndose el triunfo del Movimiento Semilla como un auténtico avance popular. En un sentido, muy limitadamente, lo es: la población votante no se dejó embaucar y dijo “no” al Pacto de Corruptos. Pero ¡cuidado!: tengamos bien en cuenta qué representa haber ganado el Poder Ejecutivo. Desde la casa presidencial se podrán impulsar cambios, sabiendo que los verdaderos factores de poder no quieren cambios sustanciales. El nuevo gobierno, si es que llega asumir sin contratiempos el próximo 14 de enero, se las verá difícil. Ante todo, debemos estar preparados para todo tipo de juego sucio en estos meses, previéndose que las mafias enquistadas en el Estado puedan hacer cualquier cosa para no perder espacio. La lucha, por tanto, será ardua.

Por otro lado -y quizá esto es lo fundamental- el Movimiento Semilla no trae un proyecto revolucionario. Las acusaciones de la derecha más troglodita ahí están presentes, preparando el camino para neutralizarlo. Como se ha leído en las redes sociales: “Arévalo y seguidores apoyan el aborto, la mariquitación social mal llamada inclusión, la pérdida de valores, la desintegración de la familia, la legalización de las drogas, el aumento del gasto público, el incremento del populismo y el nepotismo y la eliminación del ejército. Buscan hacer de Guatemala una Venezuela”. Para tomar distancia de todo esto Semilla aclaró, casi con vehemencia, que “no es comunista”, que no habrá expropiaciones ni cosas por el estilo. La embajada de Estados Unidos y ciertos grupos económicos de los más poderosos del país le dan su beneplácito, lo cual indica por dónde podrá transitar próximamente. Revolución socialista a la vista: no. Eso está claro. Por tanto, las expectativas de mejora económica para las grandes masas seguramente no podrán cumplirse; eso sirve a la derecha para mostrar que “las izquierdas en el poder son inoperantes”.

Apoyemos el clima de cambio, pero no esperemos maravillas allí donde no puede haberlas. Terminar con la corrupción -si eso fuera posible- es loable; pero eso no barre con las injusticias de base. No olvidarlo.


14.8.23

Sesgo racial y abuso de la tecnología, desde Henrietta Lacks hasta Porcha Woodruff


14 de agosto de 2023. Por Amy Goodman y Denis Moynihan. La tecnología suele ser celebrada como un motor del progreso. Sin embargo, si se la desarrolla sin una supervisión transparente y democrática, puede ocasionar grandes daños. La inteligencia artificial, o IA, es el ejemplo más reciente. A fines de mayo, la organización Centro para la Seguridad de la IA emitió una declaración de tan solo una frase en la que más de 250 expertos en tecnología advirtieron: “Mitigar el riesgo de extinción que la inteligencia artificial [plantea a la humanidad] debería ser una prioridad global, junto con otros riesgos de alcance social, como las pandemias y la guerra nuclear”. Este grupo de expertos está preocupado por la posibilidad de que, en el futuro, la inteligencia artificial termine por superar a la humana y contribuya a nuestra desaparición como especie.

Pero, para muchas personas, los abusos de la tecnología no suponen una mera posibilidad de riesgo futuro. Consideremos los casos de Henrietta Lacks, quien falleció de cáncer de cuello uterino en 1951, y un ejemplo más contemporáneo, ocurrido en 2023, de otra mujer negra, llamada Porcha Woodruff. Esta joven madre de la ciudad de Detroit fue detenida de manera injusta bajo cargos de robo a mano armada y robo violento de vehículo, después de ser incorrectamente identificada por un software de reconocimiento facial que funciona mediante inteligencia artificial.

En conversación con Democracy Now!, Porcha Woodruff dio detalles acerca de su detención: “Seis policías tocaron a la puerta [de mi casa con] una orden de arresto en mi contra por el robo de un automóvil. En el medio de la conversación, abrí un poco más la puerta para que [los agentes] vieran que estaba embarazada de ocho meses. […] Estuve un buen rato hablando con los policías, intentando convencerlos de que se habían equivocado de persona”.

Porcha Woodruff fue esposada delante de sus dos hijas pequeñas, que estaban aterrorizadas, y luego llevada a prisión. El rostro de la persona que efectivamente perpetró el crimen fue capturado por una cámara, pero el programa de reconocimiento facial identificó incorrectamente a Porcha. Woodruff es la primera mujer de la que se tiene registro que ha sido detenida de manera injusta en base a información deficiente proporcionada por un programa de detección de rasgos faciales. Al menos cinco hombres también han sido arrestados injustamente debido a deficiencias en el funcionamiento de esta tecnología. En los seis casos, las víctimas fueron personas negras. Porcha permaneció detenida durante once horas y fue puesta en libertad con una fianza de 100.000 dólares. La joven empezó a tener contracciones dentro de la cárcel y, tras ser liberada, tuvo que ser trasladada de inmediato al hospital, donde recibió tratamiento debido a que sufría un cuadro de deshidratación.

Joy Buolamwini, fundadora de la Liga por la Justicia Algorítmica, expresó a Democracy Now!: “En 2019, el Gobierno [estadounidense] compartió un estudio que mostraba que los rostros de personas afroestadounidenses y de origen asiático tenían entre diez y 100 veces más probabilidades de ser identificados de manera incorrecta. De manera reiterada, el desempeño más deficiente [del sistema de reconocimiento facial] ocurre en relación con los rostros de mujeres negras. Si nos fijamos en los datos y en lo que hemos registrado sobre el funcionamiento de las tecnologías de reconocimiento facial, vemos que las personas de color, las mujeres de color —y las mujeres negras, en particular— corren un riesgo aún mayor de sufrir este tipo de identificaciones erróneas”.

Porcha Woodruff tiene 32 años. Por su parte, Henrietta Lacks era una mujer de 31 años, madre de cinco hijos, que acudió a tratarse al hospital de la Universidad Johns Hopkins, el único centro hospitalario de la ciudad de Baltimore que atendía a pacientes negros a principios de la década de 1950. Rebecca Skloot es la autora del exitoso libro biográfico “La vida inmortal de Henrietta Lacks”, que también tuvo su versión cinematográfica, protagonizada por Oprah Winfrey. En conversación con Democracy Now!, Skloot explicó: “[Henrietta] fue anestesiada porque debían hacerla una biopsia del cuello del útero. Fue entonces cuando el médico cogió un trocito de más, lo puso en un recipiente y se lo envió a George Gey, que era el jefe de investigación de cultivos de tejidos y llevaba décadas intentando cultivar células. En el pasado habían podido mantener las células vivas durante 24 horas, pero [las de Henrietta] no solo no morían, sino que empezaban a duplicar su número cada 24 horas. Crecían con una intensidad increíble que nadie había visto antes”.

Henrietta Lacks murió a causa del cáncer poco después de la biopsia, pero sus células perduraron y se convirtieron en la piedra angular de la investigación biomédica. Las células tomadas de Henrietta Lacks, sin su consentimiento, han ayudado a curar o tratar innumerables enfermedades, como la polio, el VIH o el virus del papiloma humano. Asimismo, sus células han contribuido a desarrollar vacunas y otros medicamentos y a cartografiar el genoma humano. El personal médico del hospital universitario Johns Hopkins también actuó de mala fe con los familiares de Henrietta. Los sometieron a estudios para intentar averiguar por qué sus células eran capaces de sobrevivir tanto tiempo.

El hospital denominó a las células de Henrietta Lacks como “células HeLa” y afirmó falsamente que procedían de una persona ficticia llamada Helen Lane. Muchas empresas utilizaron las células de Henrietta y se beneficiaron comercialmente de ellas. El 1 de agosto de este año, la familia de Lacks llegó a un acuerdo de indemnización con la empresa Thermo Fisher Scientific.

Uno de los nietos de Henrietta, Alfred Lacks Carter Jr., anunció: “Nuestro familiar, nuestro ser querido, nuestra querida Henrietta Lacks, cumpliría hoy 103 años […]. No podría haber sido un día más apropiado para que se hiciera justicia para ella, para que su familia tenga alivio. Fue una larga lucha, fueron más de 70 años. Y Henrietta Lacks obtuvo hoy justicia”.

Esperemos que Porcha Woodruff también tenga su oportunidad de obtener justicia. La joven ha entablado una demanda contra la ciudad de Detroit, en la que sostiene que fue detenida y encarcelada de manera injusta, además de haber sido víctima de una persecución judicial malintencionada. Asimismo, Porcha denuncia en su demanda el empleo de un programa de reconocimiento facial basado en inteligencia artificial que evidencia un notorio sesgo racial. La experiencia de Porcha bien podría servir de estímulo para la aprobación de la Ley de Moratoria de Tecnología Biométrica y Reconocimiento Facial que se encuentra en proceso de debate en el Congreso de Estados Unidos.

Desde el caso de Henrietta Lacks hasta el ejemplo actual de Porcha Woodruff, es hora de reconocer y repudiar el uso racista de la tecnología.

© 2023 Amy Goodman Traducción al español de la columna original en inglés. Edición: Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org

13.8.23

¡La quimera de los derechos colectivos! -Disertaciones del Crepúsculo


13 de agosto de 2023. Por Armando Palau Aldana. Se asegura que en la década de los años 70 se configuró la noción de derechos colectivos, como una respuesta al decadentismo de la posguerra mundial que había devastado principalmente a varios países de Europa. Como abrebocas, superaron esa gris etapa el entusiasmo de la juventud, escenarios como las protestas en París del “Mayo del 68” o el “Festival de Woodstock” en Nueva York en el 69, que dieron colorido a las calles y los parques.

La inveterada tradición antropocentrista de los derechos fundamentales que surgió con la historia de la propiedad privada en la antigua Roma, su consecuente generación de derechos sociales, económicos y culturales de finales de los años 40, afloraron los derechos difusos poniendo de presente propósitos generales superiores a los intereses particulares, cuyos plenos beneficiarios han sido minúsculos círculos de poder y de riqueza.

La creciente explotación de la diversidad de flora y fauna para atender el crecimiento exponencial de la población, así como la contaminación producida en la transformación industrial de estos bienes y productos, ha puesto de presente la imperiosa necesidad de tratar de preservar las fuentes superficiales de agua y el aire con su volátil oxígeno, también la conservación de las reservas forestales, indispensables recursos fuertemente paliados.

Con ocasión de estas preocupaciones, en enero de 1991 dimos vida a la Fundación Biodiversidad para la promoción y protección de los derechos ambientales realizando en el siguiente abril el Primer Foro Nacional de Derecho Ambiental paralelo a las deliberaciones de la Asamblea Nacional Constituyente, en nuestro caleño Orquideorama con una nutrida asistencia de alrededor de medio millar de personas de varios rincones de nuestra atribulada patria.

La agenda de Biodiversidad cuenta exitosas acciones constitucionales para Cali y Valle del Cauca: la Defensa de la Manzana T (1993), mandamiento judicial contra quemas de caña de azúcar (1998), licenciamiento ambiental para hundimiento de Av. Colombia (1999), audiencia para el sellado del Basuro de Navarro (2003), imposición del Plan Maestro de Ciclorutas (2008), cierre de una mina ilegal (2010), remoción del Director General de CVC (2014), y defensa del Bosque de Niebla de la Reserva Forestal Dapa Carisucio (2018).

Una decena de libros: Derechos Colectivos y Acciones Populares (1995), Defensa Legal del Ambiente (1998), Educación Ambiental – La óptica legal (2003), El Basuro de Navarro (2006), Política y Medio Ambiente (2011), Reflexiones en Política y Medio Ambiente (2016), Transformar lo Público (2017), Intervención del Bosque Seco Tropical y Humedal El Cortijo (2019), Disertaciones Ambientales del Crepúsculo (2020), y Bosques del Siglo XXI (2022) que aún debemos al generoso y paciente impresor.

La febril materialización de este ideario ha sido contra viento y marea, nuestras alforjas no han estado ávidas de oro o de otro metal menos precioso, por el contrario nuestros rotos bolsillos han tratado de solventar todas estas quimeras, no hemos buscado gloria ni fama y por ello probablemente no nos ha faltado estoicismo para no asustarnos ni declinar, de cuando en vez uno que otra u otro amigo o compañero ha puesto su grano de arena granjeando entusiasmo.

No obstante que Parques Nacionales cerró Isla Gorgona y lo ha publicitado, excediendo la instrucción del Instituto Colombiano Agropecuario de restringir su ingreso, coincidencialmente una semana después de que le pedimos permiso al Director para ocupar durante 2 noches una de las casas por parte de los Expedicionarios Gorgona 2023, no declinaremos en nuestro encuentro con las Ballenas Jorobadas y su Mundo Marino el venidero fin de semana para cristalizar la representación como apoderados judiciales.

Ojala nuestros correligionarios nos apoyen para sacar avante esta indeclinable lucha, las cajas de Bosques del Siglo XXI aún están llenas, nos gustaría escuchar un coro cantando con Carlitos Gardel “Mano a mano”(1923), el tango que musicalizó con Razzano y escribió Celedonio Flores: “Y mañana, cuando seas descolado mueble viejo/y no tengas esperanzas en tu pobre corazón,/si precisás una ayuda, si te hace falta un consejo,/acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo/pa'ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasión”.



Isla Gorgona y su situación actual


13 de agosto de 2023. Por Loren Susana Alzamora Soliz (*). Sabías que, la isla Gorgona hace muchas décadas atrás, fué área del penal prisión Gorgona también conocida como la Alcatraz colombiana. su construcción como penal inició el 25 de octubre de 1959 por el presidente Alberto Lleras camargo, pero, fue inaugurada como prisión el 18 de octubre de 1960; habitada por los criminales más peligrosos de Colombia, los cuales cortaban toneladas de árboles para poder preparar sus alimentos y de la misma forma para poder construir balsas y emprender huida de la isla, cabe resaltar que está isla, sirvió para la construcción de esta cárcel de máxima seguridad por el lugar donde está ubicada. Se encuentra ubicada al sur occidente del pacifico colombiano, donde su lugar continental más cercano es conocido como punta de reyes, nombre dado por la comunidad de playa Bazán, una isla en medio del mar, ¡claro!, va ser muy útil para construir una cárcel de máxima seguridad. La época de la prisión sólo duró 23 años, pues el presidente Belisario Betancourt, cerró la prisión el 25 de junio de 1983 y la isla fue declarada como Parque Nacional Natural; actualmente, podemos ver como la naturaleza ha tomado su espacio que alguna vez se le fue quitado con la construcción de la cárcel, hoy tan sólo quedan recuerdos y las ruinas de lo que un dia fue una prisión, devoradas por la agreste y húmeda selva.

A partir de ese momento en que la isla se convirtió en parque nacional natural, empezó a reflejar toda su belleza natural, hoy es un lugar donde viajeros y turistas llega a disfrutas de todo los secretos naturales que la isla esconde, como sus especies endémicas propias de ella, como el lagarto azul que es muy atractivo en la isla. Gorgona, también conocida como isla ciencia, nombre que adoptó debido a que es muy apetecida por investigadores, se ha convertido en una isla de estudio para la investigación.

¿Sabes cual es la situación actual de la isla Gorgona?, pues te cuento, en la isla Gorgona el estado actualmente quiere construir una base militar, proyecto que está siendo financiado por el gobierno de los estados unidos, ¿que pasa?, pasa que comunidades como playa Bazán, la comunidad del municipio de guapi cauca, ambientalistas y demás pueblos aledaños, cercanos a la isla Gorgona, se encuentran en este momento en un problema jurídico con el estado por la posible elaboración de esta base militar, y no solo eso, este proyecto está constituido por cuatro componentes: la instalación de una torre de construcción con radar en el cerro de la trinidad, la montaña más alta de la isla, un muelle de 170 metros; una

estación de guardacostas de tercer nivel, y un tanque de almacenamiento de cinco mil galones combustible.

es un proyecto que posiblemente afectará los ecosistemas que en la isla se encuentran, marinos como terrestres, flora y fauna, ya que según el comité científico del parque nacional natural Gorgona, la licencia que entregó la autoridad nacional de licencias ambientales para la construcción tiene una serie de insuficiencias que podrían generar impactos muy negativos en la isla. El día lunes 13 de marzo se realizó una audiencia pública en el congreso de la república liderada por Susana Muhamad, la cual llamaron, Salvemos Gorgona, en esta audiencia se reveló la suspensión de este proyecto. Sin embargo la decisión no ha sido la definitiva.

Hay una negación de pescadores artesanales y de la comunidad Bazaneña, frente al porqué no debería tenerse la estación o base de la armada, porque es un sentimiento de pérdida, de pérdida de un lugar ancestral, de pérdida de un saber, de miedo ante la incertidumbre de qué va a pasar, para sostenerse como pescador, para vivir con miedo por los impactos que va a generar toda tecnología que conlleva a la construcción de una estación de guardacosta o base de la armada, de la misma forma va afectar los recursos, va afectar la actividad a los pescadores, va a condenar a la extinción de una práctica de vida que pervive en el pacifico de manera tradicional diferente a cualquier parte del mundo, por eso, se pelea por el respaldo de una práctica ancestral de vida que se está acabando en el mundo y que son pocos los que conservan ese pequeño espacio.

A esto se le suma la violación al derecho de consulta previa, puesto que es un Derecho fundamental que tienen los grupos étnicos, y todas estas comunidades que conforman a isla Gorgona son habitadas por grupos étnicos, afrodescendientes e indígenas, que en ningún momento, fueron buscados e informados sobre estas posibles construcciones.

Hoy hacemos un llamado, el llamado al estado es admirar al pescador, a valorar la pervivencia de unas prácticas de vida a pensar en una forma de ordenamiento que beneficie a muchas de las comunidades y a las familias de los pescadores del pacifico, sobre todo a los pescadores artesanales que ya se están EXTINGUIENDO.

“el ayer es historia, el mañana es un misterio, pero el hoy es un obsequio, por eso se llama presente”

y eso, eso es Gorgona para sus habitantes, para sus comunidades, un obsequio, un tesoro, su tesoro más preciado que no quieren que sea arrebatado por el gobierno

de los estados unidos, que no quieren que el gobierno colombiano apoye este proyecto, que no quieren que los tesoros que Gorgona esconde sean destruidos.

por el momento el proyecto se encuentra suspendido, pero la pregunta de estas personas que se ven perjudicadas y que ven en peligro la isla por la implementación de estos proyectos es ¿que pasara?, no sabemos, solo toca esperar.

(*) Estudiante de la Facultad de Derecho de la Universidad Católica de Cali

9.8.23

¡Espacios, Actores, Accionantes y Espectadores! - Disertaciones del Crepúsculo


9 de agosto de 2023. Por Armando Palau Aldana. Parece increíble pero es cierto, nuestras comunidades no han comprendido que hace 32 años la Asamblea Constituyente hizo un cambio trascendental en relación con la soberanía, la cual se mantenía incólume en cabeza de la Nación desde la Constitución de 1886 y por supuesto desde las anteriores Cartas Políticas. Desde 1991 la soberanía reside exclusivamente en el Pueblo y de él emana el poder público que se ejerce desde las ramas del Estado a través de los servidores públicos.

Pero el ejercicio directo de esta democracia participativa en la práctica cede su soberanía a la representatividad, la que se renovará en las venideras elecciones del 29 de octubre para gobernaciones, alcaldías, asambleas departamentales, concejos, ediles y comuneros. La brutal realidad nos indica que en estas justas no se elige a los mejores sino a quienes obtengan más votos bajo el derecho que tienen de ser elegidos, no se trata de un concurso de méritos personales.

Esto ocurrió recientemente en la intempestiva escogencia de representantes a la Mesa Técnica para la formulación de la política pública de gestión hídrica de Cali, espacio establecido en diciembre de 2020 por Acuerdo 492 del Concejo. Después de dos años y medio se dieron cuenta que esa mesa institucional no había sido instalada y corrieron a formarla, otra evidencia de la precaria ejecución del Departamento de Gestión del Medio Ambiente.

Lamentablemente, en la medida en que los electores (espectadores) padecen de una inmensa ignorancia jurídica y política como habitantes que conforman el Pueblo colombiano como Estado Social de Derecho, no vamos a elegir a los mejores sino aquellos con mayor capacidad de manipulación, cobrando vigencia el juicio del inmortal poeta Víctor Hugo (Los Miserables, 1862): “Entre un gobierno que lo hace mal y un pueblo que lo consiente, hay una cierta complicidad vergonzosa”.

En los espacios que tenemos para garantizar la participación en la toma de decisiones ambientales, la representatividad sigue estando anclada al establecimiento oscuro: las y los representantes en mesas y consejos locales y nacionales como los de planeación, de política social, de cuencas o directivos de las Corporaciones Autónomas Regionales, no son los mejores, sino quienes han logrado perpetuarse a través del entronque de la contratación estatal para sus aliados y recomendados.

Quienes han asumido el compromiso de luchar como accionantes contra la corrupción en la gestión ambiental poniéndole el pecho a la brisa son un puñado de quijotes; son señalados como fundamentalistas por un resto de actores que se jactan de llevar un ambientalismo de un montón de años, pero que hace tan solo tres décadas no se les veía ni por las curvas, seguramente porque lo que han estado es aprovechándose de la coyuntura ambiental para obtener ingresos contractuales.

Las agendas ambientales tienen origen en el documento Nuestro Futuro Común (1987) soporte de la Asamblea de Naciones Unidas sobre Desarrollo y Medio Ambiente (Río de Janeiro, 1992); como lo advertimos en otras Disertaciones, han tenido como propósito las Metas del Milenio o los Objetivos de Desarrollo Sostenible, agendas formuladas por los entronques de poder, con una cierta apertura como Nuestra Propia Agenda de la Comisión de América Latina y El Caribe (1991).

Sin embargo, algunos vuelven a insinuar en época electoral agendas ambientales ciudadanas mínimas. La pasada solo sirvió como trampolín para que el animalista Terry Hurtado saltara al Consejo de Planeación de Cali y luego al Concejo, mostrando como única ejecutoria durante la alcaldía de Jorge Iván Ospina a quien respaldó, la construcción del Centro de Bienestar Animal en medio de múltiples irregularidades normativas y contractuales.

La crisis actual evidencia que las cosas se han estado haciendo mal (Nuestra Propia Agenda). En lo local el reto es revisar minuciosamente lo ambiental del Programa de Gobierno que inscribieron las y los candidatos a la alcaldía, pues de ahí saldrá el Plan Distrital de Desarrollo de Cali, para saber si tiene conectividad con el Plan Nacional desde la perspectiva del Ordenamiento del territorio alrededor del agua como eje estructurante y la materialización del derecho a gozar de entorno sano.

Entre tanto a la ciudadanía del común y a Juan Pueblo, le suena Yira Yira (Santos Discepolo, 1930): “Cuando la suerte qu' es grela,/fayando y fayando/te largue parao;/cuando estés bien en la vía,/sin rumbo, desesperao;/cuando no tengas ni fe,/ni yerba de ayer/secándose al sol;/cuando rajés los tamangos/buscando ese mango/que te haga morfar.../la indiferencia del mundo/-que es sordo y es mudo-/recién sentirás”.


Estados Unidos: el país más violento del mundo


9 de agosto de 2023. Por Marcelo Colussi.  En agosto se cumple un nuevo aniversario de las masacres de Hiroshima y Nagasaki. Es este el crimen más horrendo de la historia. Sucede que, como lo realizó la potencia intocable de Estados Unidos, de momento no puede ser juzgado. Por el contrario, en la derrotada Alemania, los ganadores de la guerra, encabezados por el país americano, sí se permitieron juzgar los crímenes de los nazis en Nuremberg. Siendo rigurosamente objetivos, tanto la locura germana de la Segunda Guerra Mundial como el uso de bombas atómicas por Washington contra Japón (innecesarias en términos militares, porque la rendición nipona ya era un hecho), son condenables de la misma manera.

La violencia es siempre condenable, aunque haga parte consustancial de la dinámica humana. Es “la partera de la historia”, se ha dicho con razón. La cuestión es cómo la procesamos, cómo la entendemos y valoramos. Lo cierto es que está en la raíz misma de nuestra humanización: la primera obra humana fue una piedra afilada, un arma. Sin embargo, según se la aprecie, pareciera que hay violencia “buena” y “mala”. ¿Por qué los 25 misiles nucleares de Norcorea son un “peligro para la humanidad” y los más de 5,000 estadounidenses protegerían la “democracia y la libertad” en el mundo?

Estados Unidos, como potencia dominante en el siglo XX, se siente con el derecho natural (¿o divino?) de hacer cuanto se le ocurra, de marcar el ritmo de todos los demás países del globo, de imponer su mandato sin obstáculos. Si así fue durante la Guerra Fría, presentándose bravuconamente por doquier aún con su archirrival presente, la Unión Soviética, desaparecida ésta se sintió dominador absoluto de la situación. Nunca antes se había visto un imperio con tanto poderío.

No se puede decir “con tanta malicia”, pues en el ejercicio del poder no cuentan esas consideraciones moralistas: “el que manda, manda. Y si se equivoca, vuelve a mandar”, reza acertadamente un refrán popular. El amo ejerce su dominio, siempre y en cualquier circunstancia. Estados Unidos, habiendo alcanzado un poderío abrumador el pasado siglo -hoy ya en decadencia- se sintió poseído de un supuesto “destino manifiesto” que le obligaba a llevar la “luz de la civilización occidental capitalista” por todos los confines del planeta. Así lo hizo, sin dudas.

Ello asienta en una suprema, arrolladora, impetuosa cultura de violencia, totalmente normalizada, asumida como natural sin atenuantes. De esa cuenta, el país del norte siente como algo normal su sangrienta historia de conquista, invasiones y masacres. Sobre la sangre derramada de miles de nativos de esa tierra se construyó la leyenda del “avance del progreso”, masacrando pueblos originarios y robando descaradamente territorio a México. Eso se naturalizó con los interminables westerns a lo que nos acostumbró Hollywood.

Igualmente considera normal y casi obligado su papel de gendarme en el mundo, desplegando alrededor de 800 bases militares en el planeta, llevando a un grado inaudito la cultura bélica. Las películas se encargan de tornar eso como algo digerible. E incluso “necesario”, ante la “barbarie”: ayer comunista, hoy musulmana o de los narcos latinoamericanos, todas afrentas a la “democracia”. No está de más recordar que toda esa avanzada militar necesita de armas y más armas, que su complejo militar-industrial se encarga de proveer, con ganancias estratosféricas: 35,000 dólares por segundo.

En nombre de la “libertad” -quimera centrada en un hiperindividualismo obsceno que hace de cada yo individual el centro del mundo- la cultura que se generó en la sociedad estadounidense hizo de esa fantasía el núcleo de la vida. Según la Segunda Enmienda de su Constitución se reconoce el derecho de todo ciudadano a poseer y portar armas de fuego, protegiendo así su “libertad”. Por lo pronto, este país tiene más armas en manos de civiles (350 millones de ellas) que población (334 millones). 42% de las armas en poder de civiles en todo el mundo está en manos de estadounidenses, a pesar de que ese país sólo tiene el 4.4% de la población mundial.

De este modo, gracias a esa famosa Enmienda, se logra que en cada tienda de la esquina se pueda comprar un arma, incluidos fusiles automáticos como el AR-15, versión civil del militar M-16, producido por Colt’s Manufacturing Company, el más empleado en las recurrentes masacres que cada semana enlutan a la población. De esa cuenta, alrededor de 100 personas son asesinadas cada día en suelo norteamericano, con las secuelas psicológicas que todo ello acarrea. Lo tragicómico del asunto es que su clase dominante tiene el despreciable descaro de hablar de la violación de los “derechos humanos” en otras latitudes.

Valga agregar como dato adicional -y sumamente demostrativo de la infame violencia racial que sigue presente en el país pese al “adelanto” de haber tenido un presidente negro- que la población afrodescendiente tiene en promedio trece veces más probabilidades que los no-negros de ser tiroteados y asesinados, constituyendo el 70% de la población carcelaria. La violencia campea por cada rincón del territorio estadounidense. Es el único país del mundo donde población civil, con beneplácito de las autoridades, forma milicias armadas hasta lo dientes para evitar el ingreso de migrantes irregulares a través de su frontera sur, literalmente: cazándolos. Es además el único país que se permitió usar armas atómicas contra población civil no combatiente, y utilizar armas químicas prohibidas en innumerables ocasiones.

Toda su industria cultural (cine, televisión, literatura, música, prensa escrita, medios digitales) refuerza a diario esta cultura supremacista, blanca, patriarcal. La idea de cow boy indestructible, por siempre ganador, se ha enquistado en el imaginario social de la población. Su clase dirigente, representada por los políticos de la Casa Blanca, portadora de esta ideología triunfalista, entroniza la violencia a niveles demenciales. En nombre de su bienestar -que siempre presupone el malestar de los no-iguales- se permite masacrar a quien se le ponga delante.

Pero, bueno… las cosas no son eternas. Algo está cambiando ahora en el mundo. La supremacía del dólar comienza a resquebrajarse, y sus armas ya no son las únicas potentes. La historia sigue, y la violencia continúa siendo su partera.